¡EL CUENTO CHINO DE LA PETROQUÍMICA!
RECUPEREMOS LAS MOLÉCULAS DEL GAS NATURAL
ESCRIBE: JORGE MANCO ZACONETTI
Siempre he sostenido que constituye una aberración económica que teniendo en el subsuelo importantes recursos gasíferos, en especial en los lotes 88, 56, 57 no apostemos por una petroquímica básica, que nos permita producir internamente urea para la producción agrícola sobre todo ligada al mercado interno, y nitrato de amonio un explosivo que demanda la minería. Todos ellos se obtienen a partir del gas metano que tenemos en abundancia en los yacimientos de Camisea.
Se exportan en promedio más de 600 millones de pies cúbicos diarios de gas natural proveniente de los lotes 56 y 57 gracias a los altos precios del gas como consecuencia de la guerra Rusia y Ucrania, y la recuperación de la economía mundial.
En el 2019 antes de la pandemia el pie cúbico de gas se exportaba en US $ 1.97 y en promedio durante el 2022 el precio de exportación subió a los US $ 11.71 dólares por pie cúbico. Lo que significó que los ingresos y utilidades de exportación del Consorcio Perú LNG responsable de la venta externa sobre todo del gas natural del lote 56, se elevaran de US $ 623 millones en el 2019 a US$ 3,166 millones en el 2022, es decir aumentó más de cinco veces.
Es más, desde el 2015 el Consorcio Camisea reinyecta 400 millones de pies cúbicos de gas seco del lote 88 al cual le han “descremado”, retirado los líquidos de gas natural (LGN), que procesados en la Planta de Fraccionamiento de Pisco se obtienen valiosos derivados como el gas licuado de petróleo (GLP), diésel 2 y la nafta que se exporta como insumo para la petroquímica en el exterior.
Siempre hemos asumido que la rentabilidad del Consorcio Camisea está ligada a la explotación de los líquidos de gas natural que se extraen simultáneamente con el gas natural en los pozos del lote. Por ello, la reinyección del gas seco, empobrecido desvaloriza las reservas probadas de gas natural. Con el agravante que cada vez se extrae más gas natural para obtener menores volúmenes de líquidos de gas natural, comportamiento de rapiña muy propio de las empresas transnacionales que maximizan sus utilidades.
Como las reservas y producción de gas natural del lote 88 tienen por contrato precios regulados, entiéndase baratos, se prioriza a toda costa la extracción de los líquidos que tienen precios internacionales, un poco menores a los del petróleo.
En conclusión hay gas para la exportación proveniente sobre todo del lote 56, se prioriza la extracción de líquidos de gas natural reinyectando el gas seco en volúmenes superiores a los 400 millones de pies cúbicos diarios ¡Y no hay gas natural para la petroquímica del metano!
En verdad, el problema de fondo para hacer realidad la industria petroquímica en el país es político y se expresa en la recuperación de la soberanía sobre nuestros recursos naturales. Es también, un problema de racionalidad económica, exportamos gas natural del lote 56 para que otros países desarrollen petroquímica, y nosotros sigamos importando urea y nitrato de amonio.
Solamente un Estado Soberano sobre los recursos naturales del país puede y debe renegociar estratégicamente con el poderoso Consorcio privado como es Camisea, tal como ha sucedido en el pasado, en lo referente de la determinación del precio del gas natural (2007), como también en las tasas de las regalías de exportación en su relación a las regalías ligadas al mercado interno entre otras.
Negociar con estrategia e inteligencia se ha hecho en el pasado, por ello considero que nacionalizar o expropiar los recursos naturales son instrumentos políticos del siglo pasado, impropios de un Estado moderno. Por ley cualquier expropiación tendría que ser pagada con un justiprecio a los afectados, donde ¡ el remedio sería peor que la enfermedad!
un gobierno débil entregado a los brazos de la derecha criolla y al fujimorismo no se atrevería a renegociar
Por tanto, renegociar los contratos de estabilidad jurídica y tributaria para hacer posible la petroquímica no constituye ninguna herejía en la política económica, si hay una visión de Estado. Lamentablemente un gobierno débil entregado a los brazos de la derecha criolla y al fujimorismo no se atrevería a renegociar contratos perversos como el lote 56 de exportación que termina en el 2027.
Todos debemos recordar como en el 2004 se entregaron al Consorcio Camisea en negociación directa, sin concurso ni licitación por Perúpetro casi 2 trillones de pies cúbicos y 200 millones de barriles de condensados, para favorecer el proyecto de exportación del lote 56, hecho realidad con un descarado lobby.
Este punto se debe recordar en la presente coyuntura cuando la misma entidad Perúpetro, la agencia de contratos pretende transferir ahora las reservas probadas de petróleo por casi 100 millones de barriles en Talara, para favorecer intereses privados, en detrimento de PetroPerú que está próxima de inaugurar la refinería modernizada de Talara.
PETROQUÍMICA SIN GAS
El marco legal para la petroquímica existe explícitamente por medio de varias normas tal como la ley Nº 29163 con el rumboso nombre de “Ley de Promoción Para el Desarrollo de la Industria Petroquímica” promulgado el 19/12/07 durante el mandato del ex presidente Alan García.
Así, se suscribe en el artículo uno que “Declárase de interés nacional y necesidad pública el fomento, la promoción y el desarrollo de la industria Petroquímica, priorizando la producción de urea y fertilizantes, bajo criterios de responsabilidad socioambiental y de competitividad, enfatizando el uso de avanzada tecnología y economías de escala, competitivas internacionalmente. Todo ello en el marco de un desarrollo integral y equilibrado del país y mediante el apoyo a la iniciativa privada para el desarrollo y puesta en marcha de la infraestructura técnica, administrativa, operacional y de recursos humanos a través, de Complejos Petroquímicos Descentralizados y de la construcción de gasoductos…”
En verdad, el papel aguanta todo, y en el marco legal existe incluso una ley Nº 29690 del etano con el nombre de “Ley que Promueve el Desarrollo de la Industria Petroquímica Basada en el Etano y el Nodo Energético en el Sur del Perú”
el precio del gas natural para hacer posible la petroquímica básica resulta fundamental
Resulta evidente que ante el populismo del gobierno de turno no se resuelve el problema principal. Se debe recuperar la propiedad sobre las moléculas del gas natural, sobre del todo del gas reinyectado en volúmenes superiores a los 400 millones de pies cúbicos diarios. Una Planta petroquímica aprovechando el gas metano no requiere más de 200 millones de cúbicos diarios.
En tal sentido, el precio del gas natural para hacer posible la petroquímica básica resulta fundamental. Si se pactan precios industriales para el gas natural prácticamente se condena a muerte el desarrollo de las políticas de valor agregado, como la petroquímica, como ha sucedido en el 2008, a pesar de existir una ley de promoción de la industria petroquímica.
Por ello, el precio del gas natural para la petroquímica debe ser el más bajo posible que ya existe en el mercado, cual es el precio del gas natural para la generación eléctrica que abona menos de US $ 2.5 por pie cúbico. Esta es la verdad monda y lironda, por ello los gobiernos del 2008 al presente no han sido capaces de desarrollar la petroquímica, pues las moléculas del gas natural pertenecen por contrato al Consorcio Camisea. ¡La historia tiene que cambiar!