El voto andino y popular de dijo basta al autoritarismo, a la corrupción y al entreguirmo del fujimorismo que gobernó con distintos colores bajo el modelo neoliberal.
Jorge Perazzo

¡Basta de hipocresía! El falso “orden” de Keiko Fujimori y Rafael López Aliaga
Keiko Fujimori y Rafael López Aliaga proclaman “orden” y “seguridad”, pero representan a los sectores políticos que han contribuido al desorden institucional, económico y social que golpea al Perú desde hace más de dos décadas.
Control del Congreso: fábrica de caos
Gritan “orden”, pero durante años han tenido fuerte influencia sobre el Congreso, las leyes y la estructura política del país. ¿El resultado? más desorden que nunca.
Keiko y López Aliaga gritan “orden” mientras han tenido el Congreso en sus manos más de 20 años. ¿Resultado? Más desorden que nunca.
Han manejado todas las leyes, han puesto y sacado presidentes como si fueran fichas, han controlado municipalidades, ministerios, todo el Estado. ¿Y qué orden nos dieron? Ninguno. Solo caos político, 6 presidentes en 7 años, vacancias a la carta y un país ingobernable y mafias que pugnaban entre si por el control politico.
El Perú ha vivido seis presidentes en siete años, crisis permanente, pugnas de poder y un Estado cada vez más ingobernable.
¿Ese es el orden que ofrecen? No. Eso es caos administrado desde el poder.
Desorden administrativo y presupuestal
El centralismo extremo concentra recursos, decisiones y beneficios. Mientras tanto, el dinero recaudado por el Estado (presupuesto) no llega al pueblo que más la necesita.
- Congresistas con aumentos reiterados y hasta dobles sueldos, bonos y privilegios.
- Pensiones estancadas en montos indignos pero Kongreso con clinicas privadas.
- Deuda del Fonavi pagada a cuentagotas pero compran por adelantados aviones chatarra para alimentar el pentagono.
- Recortes o debilitamiento de derechos sociales. Ocho horas practicamente suprimido ¿estabilidad? No existe.
- Jóvenes afectados por recortes en oportunidades educativas. Menos becas 18 y supresión de pasaje universitario.
- No hay ni «china» ni «luca» y eliminaron el medio pasaje universitario. Reprimieron a los que protestan por el costo de vida. Nunca le dieron crédito al campesino para producir.
Hablan de orden fiscal, pero el pueblo ve abandono, desigualdad y privilegios para una clase política que se sirve del Estado.
Desorden económico y represión al pueblo
Nunca impulsaron una transformación real para dignificar pensiones, financiar pymes, fortalecer comunidades campesinas o proteger a los trabajadores.
Al contrario, contra mineros artesanales y la población que protesta por el alza de los alimentos y rechazo al pedido de los agricultores que demandan crédito y asistencia técnica para producir.
La pobreza creció bajo su neoliberalismo heredado de Alberto Fujimori, protegiendo grandes empresas que han triplicado sus beneficios explotando nuestros minerales mientras la estadística mundial declara que somos el país mas desigual y 7 de cada 10 peruanos somos vulnerables.
Viven del desorden porque en río revuelto, ganan los de siempre: las grandes empresas a las que patrocinan. Es la herencia nefasta que inició el padre de Keiko con el neoliberalismo, y que ahora ella y López Aliaga quieren eternizar.
La pobreza, la vulnerabilidad y la precariedad no son accidentes. Son consecuencia de un modelo que protege grandes intereses mientras abandona al ciudadano común.
En río revuelto ganan los de siempre: grandes grupos económicos, operadores políticos y redes de privilegio.
Criminalizaron al que reclama
Su idea de orden es clara: orden para los grandes, represión para el pueblo.
Cuando el ciudadano protesta por alimentos caros, falta de empleo, inseguridad o abandono estatal, lo criminalizan. Cuando los poderosos capturan instituciones, los blindan.
¿Ese es su “orden”? Es orden para los grandes, desorden para el pueblo. Su vocación es el desorden. Hablan de seguridad, pero desarmaron la justicia. Blindaron corruptos, limitaron a la fiscalía, sacaron leyes que protegen al delincuente de cuello y corbata. Hoy hay más crimen porque ellos debilitaron al Estado que debía combatirlo.No defienden el orden. Defienden el privilegio.
Desorden en seguridad: impunidad para corruptos
Gritan “seguridad”, pero han contribuido a debilitar la justicia, limitar la fiscalización y proteger a sectores vinculados al poder.
La inseguridad no se combate destruyendo instituciones. Se combate fortaleciendo al Estado, profesionalizando la justicia y cerrando el paso a la corrupción.
Fraude, miedo y vocación de desorden
Hoy, de cara al escenario electoral, se vuelve a usar la palabra “fraude” como herramienta política para desconocer el voto popular cuando no favorece a sus intereses.
¿Quién habla de fraude cuando fueron ellos quienes fragmentaron la institucionalidad? ¿Quién exige transparencia cuando se negociaron leyes a medida, se blindaron intereses y se vaciaron organismos de control?
¿Quién clama por transparencia cuando negociaron en la sombra leyes a medida, blindaron contratos y vaciaron organismos de control? El “orden” que defienden es solo el orden de sus bolsillos. El desorden que padecemos es el precio de su impunidad.
Limitaron las acciones de la Fiscalía contra corrupción y delitos flagrantes, blindando a los suyos.
La inseguridad explotó bajo su influencia, aumentando el crimen organizado libre y le facilitan con leyes su impunidad.
El “orden” que defienden es el orden de sus bolsillos. El desorden que padecemos es el precio de su impunidad.
Memoria, organización y cambio
El fujimorismo no aprendió a gobernar; aprendió a capturar. Tomó el Congreso, la justicia, los medios y las regiones. Y cuando el pueblo, cansado de veinte años de inestabilidad, votó por romper el ciclo, respondieron con desconfianza institucional, con campañas de terror y con la amenaza velada de golpes blandos.
Todo tiene que cambiar con el nuevo rumbo. ¡Contamos todos por el cambio, no a la continuidad del Kaos!
Pero la democracia no se salva con discursos vacíos. Se defiende con urnas, organización, memoria y participación popular.
¡No nos engañarán más!
Fujimorismo y derecha reaccionaria representan años de desorden, inseguridad, pobreza y derechos perdidos.
Todo tiene que cambiar con un nuevo rumbo.
¡No a la continuidad del caos!
!TODOS JUNTOS POR EL PERU¡