El camino LIBERADOR que sigue la gente

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El correo  de los ayllus – Editado por el Grupo Emancipador

Noticias y propuestas de los pueblos del Perú.

Año 1

No. 2

Agosto del 2023

Desde el 7 de diciembre del 2022 los pueblos del Perú se movilizan contra el gobierno ilegítimo de Dina Boluarte. El 19 de julio volvieron a encontrarse en las calles y han seguido haciéndolo en los días siguientes. Los miles de hombres y mujeres que protestan, con las comunidades aimaras y quechuas adelante, enseñan que no todo está perdido en el país. El camino de la democracia peruana lo está construyendo la gente.

¡Abajo la dictadura!

No hay que engañarse con lo que pasa en el gobierno desde el día en que fue depuesto el presidente Castillo so pretexto de un golpe inexistente. Un discurso no hace un golpe de Estado en ningún lado, más aún cuando el discurso recoge el justificado reclamo nacional para cerrar el desventurado Congreso de la República del que se han apoderado las mafias. 

El golpe real lo planearon una cúpula de militares y marinos de extrema derecha y terminaron de darlo el 7 de diciembre en connivencia maliciosa con mandos corrompidos de la Policía Nacional y el accionar inconstitucional del Congreso malhadado. La dictadura debutó segando la vida de 67 peruanos inocentes.

Desde entonces, como en los tiempos de Fujimori, la coalición golpista ha seguido copando instituciones. En cada entidad pública han sido infiltrado militares cuya función es espiar a los peruanos, montar patrañas contra los opositores y asegurar el control del estado por las mafias de civiles y militares asociados.

Los espacios públicos se ocupan con tanques y armas de guerra para amedrentar a la población so pretexto de combatir el “terrorismo”. La Policía Nacional atropella a diario la libertad de expresión, la libertad de tránsito, la libertad de reunión, el derecho de protesta. Fiscales y jueces operan como mastines del poder político, en sincronizada guerra judicial contra las comunidades que protestan.

Los poderes civiles de la democracia no gobiernan. El Congreso, el poder judicial y el ejecutivo se comportan como fantoches del poder militar omnipresente. El rostro adulterado de Boluarte y la desfachatez de su primer ministro solo son la máscara de militares antipatriotas que manejan el país desde las sombras.

Traición en las Fuerzas Armadas

Toca a los peruanos preocuparnos por la formación que se viene dando en los institutos armados, basada en la ignorancia de la historia nacional y la repetición de mentiras traídas del arsenal imperialista, como hacer creer que las protestas son obra del senderismo, o que los enemigos del Perú son los comunistas y no los vendepatrias que desde el siglo XIX sometieron el país a intereses extranjeros.

Las Fuerzas Armadas tendrían que defender los intereses de la nación y hacer que se respete la democracia de la gente, pero hacen lo contrario. En 1992 se prestaron al golpe contra la Constitución legítima y desde entonces protegen la constitución de la dictadura con celo de traidores. Blindan la constitución que ha permitido la desnacionalización de los recursos naturales bajo la infame figura de los “contratos ley”.

Por eso Generales cinco estrellas y almirantes racistas amenazan altaneros a las madres aimaras que defienden la dignidad del Perú, mientras permiten que todos los meses ingresen marines norteamericanos por centenas al territorio nacional, encargados de armar las redes del narcotráfico, fomentar grupos violentistas, infestar de agentes las oficinas públicas y maquinar operativos de desestabilización contra el Perú y los gobiernos libres de América Latina.

La actual cúpula militar ha optado por declararse enemiga del pueblo peruano y proteger los intereses norteamericanos, mientras en el mundo entero los pueblos se están haciendo respetar. Se levantan las naciones en el medio Oriente vapuleado por el fundamentalismo religioso occidental, en el Asia destruida por el Napalm yanqui, en la heroica Rusia acosada por enésima vez por las élites guerreras de la OTAN. Los pueblos se yerguen contra los imperios que surgieron de la brutal colonización occidental desde el siglo XVI. 

En América Latina avanzan los esfuerzos liberadores en Cuba, Venezuela, Bolivia, México, Argentina, Brasil, El Salvador. Son la invitación vibrante a las fuerzas sanas del Perú para culminar la tarea de la independencia que dejaron inconclusa Manco Inca, Tupac Amaru, San Martín, Bolívar y Juan Velasco, avanzando hacia una verdadera república del bien común.

Pero los enjundiosos militares peruanos que exhiben sus armas en desfiles, o los almirantes que pasean sus méritos en las cloacas del Congreso, siguen postrados ante los amos del norte, como si no fuese obvio que la tragedia del país y de América la siembra casi siempre la Casa Blanca, fabricando golpes, invasiones y maquinando el terrorismo para tener a la gente amedrentada.

La derecha se quedó ciega

Por desgracia, las derechas de la capital tampoco se dan cuenta del cambio de época que se viene produciendo. La derecha tradicional vive de masticar a diario el cuento de los terrucos y los comunistas, sin reparar en el nuevo país que se halla en camino, de manos del esfuerzo productivo y la movilización política de los descendientes de los antiguos ayllus peruanos. Sin reparar, además, que las políticas neoliberales han fracasado en todos sus extremos.

Otrora las élites conservadoras eran ilustradas, constitucionalistas y defensoras de la democracia. En 1992, obsesionados de angurria y de libertinaje para lucrar con el Estado a gusto, escogieron abrazarse a sus sepultureros. Aplaudieron el neoliberalismo antinacional de los Fujimori, cedieron sus espacios a los inversionistas extranjeros y se prestaron a los grandes negociados de la corrupción. Así perdieron el respeto que la gente les tenía. El PPC, AP, el APRA son ahora, virtualmente partidos cadáveres. Alan García fue suficientemente cuerdo para darse cuenta de ello, y prefirió partir apresurado hacia el escondite eterno.

Los partidos de la derecha tradicional no se dan cuenta que han perdido todo diálogo sincero con la gente porque traicionaron la Constitución que dijeron respetar, y dieron la espalda a “la democracia” cuando había que defenderla. Había que hacerlo en 1992, y también cuando Castillo fue defenestrado inconstitucionalmente; pero empresarios antinacionales, corruptos de profesión y constitucionalistas hipócritas prefirieron guardar silencio y abrazarse secretamente con Balearte y su astuto guardaespaldas.

Hubo alguna vez una derecha que solía hablar del Perú y el interés nacional. Guardaba el decoro constitucional y hablaba de democracia. Hoy esa derecha se la tragan los cancerberos fujimoristas con los cuales decidió coludirse. Ante la penosa aparición de una derecha extrema, racista, ignorante y fascista como la que liban a diario el alcalde de Lima y sus almirantes, la vieja derecha se ha quedado sin palabra.

Salto al vacío en la izquierda

No ha sido muy distinto el destino de las élites ilustradas de la izquierda capitalina. Durante buen tiempo esas izquierdas ocuparon el lugar de los líderes obreros y campesinos y gozaron del respaldo de al menos dos tercios de la gente del Perú que los apoyó sin pedir candidaturas ni nada a cambio. Así lo hicieron en las elecciones de 1978, en 1980, en 1985, en 1989. En todas ellas la izquierda ilustrada defraudó y ha seguido haciéndolo en cada vez más escueta minoría en 1995, en el 2000, el 2006 y en las siguientes batallas electorales.

La izquierda capitalina perdió comunicación con la emergencia popular ya desde la traición de Huampaní en 1989 y la catastrófica derrota de 1990. Desde entonces no ha podido recuperar ese apoyo. Más bien ha seguido haciendo lo necesario para distanciarse más de la gente, permitiendo que aventureros de la política de la laya de los Acuña o los Luna, ocupen el espacio de la representación popular que cada día envilecen.

El mayor y definitivo salto al vacío de esas izquierdas en los últimos tiempos ha sido dedicarse a exaltar agendas intelectuales exóticas, a sexualizar el lenguaje y a predicar las extravagancias de los discursos de género en el nombre del progresismo, con lo que solo han logrado que el socialismo histórico peruano sea bastardeado, y que las demandas esenciales de la gente, la defensa de la soberanía sobre los recursos naturales, el apoyo a los emprendimientos productivos, la promoción del trabajo y empleo para todos, el respeto a la democracia de las comunidades ancestrales, o la descentralización pasen a un segundo plano.

Así la izquierda ilustrada perdió la brújula y ha seguido labrando su autoderrota. Más grave aún, bajo los lemas de su intelectualismo sexual ha terminado espantando a gran parte del pueblo hacia los brazos de la derecha extrema, al negarse a asumir sin complejos la defensa de la familia, la tradición y los intereses de la nación contra toda agenda ideológica engañosa introducida por las agencias del globalismo imperialista.

Las viejas izquierdas se distancian de los intereses de la gente. No se dan cuenta que, en medio de la protesta, la gente del Perú está abriendo su propio espacio, armando sus propias ideologías, su propuesta para el Perú, recogiendo sus anhelos históricos y lo mejor del gran pasado de las comunidades andinas.

Una nueva actitud

Como en todas las revoluciones históricas, solo el camino de la gente puede salvarnos del pantano de la corrupción y el desgobierno. Un Perú nuevo puede salir de la actual emergencia de los descendientes de los pueblos del Perú histórico, a condición de que sus líderes y los nuevos partidos que se formen en reemplazo de los que van camino a la extinción, no repitan los errores del ideologismo, el intelectualismo, el sectarismo, el moralismo a ultranza, la ambición descontrolada y la traición al colectivo.

El reclamo es una nueva actitud para avanzar a una gran convergencia nacional de los hombres y mujeres del Perú de todas las sangres, sobre la base de entenderse entre los nuevos movimientos como siempre lo hicieron la gente de los ayllus antiguos, con la sabiduría de la buena voluntad, la cooperación, la reciprocidad en el trato, poniendo en el centro los objetivos prácticos de la nación y el bien común de la gente de los cuatro suyos.

A los nuevos movimientos les toca trabajar sobre las reglas de la democracia de las comunidades y no las del individualismo. Hay que evitar la trampa de la formación de listas y el voto individual dentro de las organizaciones del pueblo, los cuales han sido diseñados para fraccionar y enfrentar a los partidos por dentro y así lo vienen consiguiendo.

En su lugar recuperar los foros comunitarios, los métodos de asambleas participativas, el diálogo y el acuerdo entre iguales, el reconocimiento al mérito de los esfuerzos y de los liderazgos, sustituir las reglas del individualismo por las reglas de la decisión leal colectiva, consensuada y respetada por todos.

En medio de la esforzada protesta de la gente, la posibilidad de construir una República de todos y de reconstruir la grandeza peruana, como lo fue en los tiempos del incario, vuelve a ponerse en el centro, esta vez con el protagonismo político directo de los hombres y mujeres descendientes de la gran civilización andina, jóvenes y viejos, empresarios y trabajadores, emprendedores e informales, ricos y pobres. La oportunidad para volver a ser un gran país está abierta. Todo depende de que sepamos entendernos.

2 respuestas a «El camino LIBERADOR que sigue la gente»

  1. Avatar de Celina Luna
    Celina Luna

    ESPEREMOS QUE ESTÁS LUCHAS NO SERÁN TRATADOS INNUMERABLES OCASIONES EN QUE CAIGA AL SACÓ ROTÓ Y VAN AL VASIO TENEMOS QUE FORTIFICAR CADA VEZ MÁS DECIDIDOS A CONQUISTAR NUESTRA PATRIA LIBRE PARA LOS PERUNOS QUE TANTO NOS HUMILLAN ROBANDO TODO LAS RIQUEZA DÉ NUESTRA PATRIA TAN RICO Y LOS PERUNOS MORIMOS DE HAMBRE ESTÁ INJUSTICIA DEBE TERMINAR NOS HUNIREMOS LOS PERUANOS DÉ TODOS LOS RINCONES DEL MUNDO NO ESTÁN SOLOS HERMANOS DEL EXTERIOR TAMBIÉN COMBATIR LA LUCHA EMPIEZA.

  2. Avatar de Elmer Micha

    Totalmente de acuerdo. Es el momento de unirnos e Peruanos de odas las Sangres.

DOCUMENTO: CORREO DE LOS AYLLUS
Buen documento al que se le puede agregar unas líneas al inicio, destacando la participación popular y de jóvenes en los movimientos sociales de los 4 conos de Lima en la jornada del 19 de julio pasado. Lo que esta motivando esta participación es que aumenta el descontento en la población de los conos por la elevación constante del costo de vida que ya no le pueden echar la culpa a Pedro Castillo. La crisis económica golpea a todos los sectores, y más a las capas medias bajas, a los informales que venden menos y gastan más.
En la parte sobre las izquierdas, me parece necesario también unas línea sobre la débil presencia del movimiento sindical a pesar de que el neoliberalismo ha precarizado el trabajo al máximo y siguen debilitando a las organizaciones sindicales ahora vía judicial o Indecopi y las centrales sindicales lo están permitiendo. No es necesario desarrollarlo aquí pero si señalarlo en una o dos líneas. Las debilidades de las izquierdas se reflejan en el movimiento sindical (campesino)que cada vez es menos clasista. A los actuales dirigentes de las centrales sindicales les conviene un movimiento sindical débil para seguir perennizándose.

2 comentarios sobre «El camino LIBERADOR que sigue la gente»

  1. ESPEREMOS QUE ESTÁS LUCHAS NO SERÁN TRATADOS INNUMERABLES OCASIONES EN QUE CAIGA AL SACÓ ROTÓ Y VAN AL VASIO TENEMOS QUE FORTIFICAR CADA VEZ MÁS DECIDIDOS A CONQUISTAR NUESTRA PATRIA LIBRE PARA LOS PERUNOS QUE TANTO NOS HUMILLAN ROBANDO TODO LAS RIQUEZA DÉ NUESTRA PATRIA TAN RICO Y LOS PERUNOS MORIMOS DE HAMBRE ESTÁ INJUSTICIA DEBE TERMINAR NOS HUNIREMOS LOS PERUANOS DÉ TODOS LOS RINCONES DEL MUNDO NO ESTÁN SOLOS HERMANOS DEL EXTERIOR TAMBIÉN COMBATIR LA LUCHA EMPIEZA.

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