REFLEXIONES SOBRE LA IZQUIERDA

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Provocativa nota que invita a pensar de otra manera

Pequeña Reflexión

La izquierda moribunda

El problema de nuestra izquierda es que ya no existe como opción política.

Han abandonado principios fundamentales en donde la solidaridad y la disciplina del grupo son esenciales, tanto como el estudio permanente del fondo filosófico dialéctico.

A eso debemos agregar la capacidad de gestionar gobiernos del capitalismo.

El socialismo es un proceso hacia el comunismo.
Pero olvidan que, después del siglo XX y pasada la experiencia de Sendero Luminoso, se abre la necesidad de captura del poder político para iniciar un proceso hacia la República Popular y de allí al Socialismo.

Por tanto, eso implica que contemos con los mejores gestores de gobierno dentro del sistema.

Es decir, los mejores técnicos para poder desarrollar alternativas a los problemas sociales, políticos y económicos.

Por ello, debemos entrenar a nuestros jóvenes en función de una lógica del bien social, subordinando (no negando) lo individual, y forzando una lucha contra la educación formal que les dan en la escuela.

No podemos avanzar en ello porque los líderes políticos han pervertido los objetivos.

¿Qué otra cosa podríamos concluir, si varios compañeros lo vivimos?

Cuando surgían líderes con propuestas honestas, producto de largas reflexiones y estudios, salen a enfrentarlos la turba asquerosa del cálculo político.

Su objetivo es rentabilizar la política y negociar los intereses del pueblo por la más asquerosa comodidad de existir como lacayo, antes de querer dirigir un pueblo que está en una larga espera de decencia, sinceridad y honradez.

Valores que no se encuentran en las cúpulas ni en los caudillismos interesados de los que usurpan la esperanza de los pueblos.

A la incultura política agregaron la mezquindad y la ambición por el dinero.

Hasta que, al llegar la vejez de sus cuerpos, entumecieron los músculos de sus ideas, para cómodamente terminar de asesores de los que perdieron la vergüenza y la identidad de su pueblo.

Mientras estamos en la tonta organización de marchas inútiles que cada vez son más inservibles, descuidamos la preparación en alta tecnología para aplicarla en alternativas viables de bajo presupuesto.

Alternativas que comprometen la participación de los pueblos organizados.

Marchas de las cuales ya están vacunados los gobiernos reaccionarios.

Formación de grupos de intereses que focalizan mezquinamente la solución de sus problemas sin una mirada de nivel nacional.

Y una vez que les dan las soluciones relativas, abdican de las banderas políticas y pasan a formar parte de la derecha más radical y salvaje, para después combatir a los que antes eran sus aliados, a cambio de unas cuantas monedas mensuales.

(Mira el ejemplo del SUTEP y la CGTP).

Mientras tanto, la derecha, que no es tonta, nos roba la juventud.

Contrata sus capacidades y, después de un tiempo, los pone en el espacio de la desocupación y la competencia salvaje contra los que cuentan con un papel impreso que les da el estatus de profesionales.

Productos inservibles (no son alumnos, son clientes, son productos) que salen de universidades truchas donde fueron estafados.

Y a los que su falta de conocimiento los obliga a incursionar, vía relaciones, en la administración del Estado y de allí a engrosar el frondoso árbol de la corrupción.

Los que de alguna forma consiguieron conocimiento, vía aplicación del método científico de teoría-práctica-teoría y basados en análisis dialéctico, son despreciados y dejados de lado.

Porque presentan soluciones a los problemas.

Y si no existen los problemas, los políticos corruptos no pueden ser elegidos vía sus planes de gobierno, que están preñados de enunciados sin soluciones prácticas.

Al agravamiento de esta situación se agrega el peor: no hay instituciones del sector popular que se empeñen en levantar una alternativa educativa diferenciada, basada en el avance de la tecnología actual.

Se sigue capacitando a los jóvenes en función de reparar, en vez de inventar.

Castrando así la gran capacidad de creatividad que desarrollan nuestros pueblos desde hace milenios.

VICTOR ADRIANZEN CHINGA Pequeña Reflexión

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