UNA OBRA MAESTRA QUE AFIRMA SU VOCACION PRODUCTIVA, SU ESPIRITUALIDAD Y DEVOCION A LA NATURALEZA
Cristina Herencia: Psicología Social y Estudios Andinos Interdisciplinarios, Ph.D. – U. de Texas. Trabajo como Profesor de Sociología en Colegio Comunitario de Austin, en Austin, Texas. Profesora de Psicología Social y Métodos de Investigación en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM) en Perú. Experiencia docente: Ha impartido cursos centrados en Sociología, Psicología Social y Métodos de Investigación.

☀ Calendario Inka · Cultura viva de los Andes
Q’OYA RAYMI
Festividad del Equinoccio de Primavera en el Calendario Inka. Dra. Cristina Herencia
I☀ Diez mil años de sabiduría andina ◆
El calendario Inka es resultado de no menos de 10,000 años de continua elaboración por los pueblos originarios de los Andes.
Fue posiblemente perfeccionado y sistematizado durante el Tawantinsuyo INKA, entre el 1200 y 1500 de nuestra era.
Un calendario milenario, vivo, que ordena la vida según la naturaleza misma — no contra ella.
II🔥 La memoria silenciada ◆
La colonización española lo destinó al olvido.
Especialmente luego de la lapidaria represión que siguió a la Rebelión del Inka Tupac Amaru II (1780–1785).
Las repúblicas de la región —Perú, Bolivia, Ecuador, sur de Colombia, Chile, Argentina— se aseguraron de silenciarlo efectivamente durante los siglos XIX y XX.
Y de que ello se extendiera hasta hoy, en el siglo XXI.
A pesar del ocultamiento, las naciones originarias de los Andes han sobrevivido bajo el manto impuesto de un calendario ajeno.
Un calendario acompañado de prácticas colonizantes inconexas con su medio natural y su realidad circundante.
La violación de condiciones objetivas de vida en el hemisferio sur — la no articulación de la vida social y cultural con las estaciones del año — se acentúa hoy con el poder global del norte.
Controlando los medios de comunicación, se asegura que lo dictado desde el hemisferio norte se considere la única realidad vivida, mientras la nuestra siga restringida a un papel circunstancial y secundario.
El rol de los estados neocoloniales en este programa ha sido mediación…
…aun cuando su misma supervivencia depende del trabajo productivo de las mayorías nacionales en comunidades campesinas y AYLLUS andinos originarios.
Ellas deben observar las estaciones, lluvias y sequías — conocidas y utilizadas en el medio por milenios.
Pero su reconocimiento se circunscribe a sus amenazados idiomas, usos y costumbres ancestrales… reducidos al «folklore».
Sobre todo, se les impide memoria: poner en vigencia explícita su propio calendario, su calidad cultural y sagrada.
III🌱 Alta cultura agraria: soberanía alimentaria ◆
Las naciones originarias de los Andes —como toda gran civilización del mundo— interpretaron los efectos astronómicos en la mecánica terrestre.
Adaptándose y respondiendo a sus dictados, desarrollaron una alta cultura agraria.
La centralidad de la agricultura en la sociedad INKA explica su contribución de alrededor del 45% del alimento que se consume hoy en el mundo.
IV◆ YANANTIN: paridad y complementariedad de género ◆
El calendario andino originario incluye un rasgo cultural clave frente a los grandes dilemas políticos contemporáneos:
La paridad y complementariedad de género.
El andino YANANTIN en Runasimi —el componente definitorio de la cultura andina— delimita tanto su visión de los espacios físicos vitales, grandes y pequeños, como su visión del tiempo.
La heroica y justificable resistencia originaria andina por siglos se sustenta aún en ella.
Hoy, 26 de Setiembre, día del esplendor mayor de la luna, debemos recordar y registrar para el porvenir su sentido en el calendario andino.
El cierre formal del hermoso Q’OYA RAYMI con el resplandor de MAMA KILLA debe remarcar la paridad y complementariedad sexual que aún se manifiestan en las lenguas originarias y prácticas culturales.
◆📖 Léxico andino: las palabras fuerza ◆
V🌎 PACHAMAMA y las cuatro festividades ◆
La cultura INKA, pasado y presente, se adhiere notoriamente a los dictados de la naturaleza: PACHAMAMA (tiempo y espacio).
Por ello su calendario alude a ambos en su simbología de contrastes y conexión entre lo frío y lo caliente, en su transición de equilibrio — como ocurre en los «templados» equinoccios.
El calendario INKA tuvo cuatro festividades anuales: los dos solsticios y los dos equinoccios.
Con todo lo que el Padre Sol, TAYTA INTI, representa para la vida en la tierra: presencia o ausencia de luz, energía y calor.
Fechas en el hemisferio sur: 21 de junio (solsticio de invierno) y 21 de diciembre (solsticio de verano).
Vinculados a la Madre Tierra y Madre Luna, PACHAMAMA y MAMA KILLA: conjuntas condicionantes de la fertilidad y la vida, la humedad y la noche.
Son las estaciones de siembra y cosecha, con rol protagónico femenino.
Marca el inicio del ciclo anual en el calendario INKA: el solsticio de invierno, el regreso del sol.
El sol en su máximo esplendor. Se festeja el verdadero poder social en los Andes, reconociendo a personas que —como la luz de TAYTA INTI— manifiestan máxima excelencia en beneficio de toda la sociedad: habilidades técnicas, artes, ciencia, deportes.
El equinoccio de otoño: la cosecha de frutos y flores, de nutrición y belleza, en cuerpo y espíritu.
El equinoccio de primavera: la siembra bajo la autoridad femenina de la Q’OYA.
Bellos rituales acompañan las cuatro festividades, reflejando su sentido, características y valor específico.
VI🌙 La Q’OYA: autoridad femenina de la siembra ◆
Lo relevante hoy es la energía femenina: los equinoccios de primavera y otoño, el Q’OYA RAYMI y el PAWKAR RAYMI.
Q’OYA RAYMI — Equinoccio de Primavera
La presencia de la luna llena, MAMA KILLA, expresa a plenitud el Equinoccio de Primavera en los Andes.
La Q’OYA —la esposa del INKA (importante el contenido etimológico de género inscrito en ambos títulos)— preside la festividad.
Lidera el cuidado y selección de las semillas, la preparación y limpieza de tierra y agua, y de caminos (¡del aire hoy en día!).
Para óptimas condiciones en el inicio de todos los ciclos vitales: del alimento, de la belleza, de la sabiduría.
La autoridad de mujeres en el inicio de la siembra (Q’OYA RAYMI), como en la cosecha (PAWKAR RAYMI), y su rol protector de condiciones relevantes a ambas…
…bien pueden representar las líneas paralelas de poder de mujeres en la sociedad INKA — silenciadas en la literatura social.
En seis meses, el 21 de marzo, el continente de mujeres protagonizará el PAWKAR RAYMI — la cosecha de frutos y flores, totalmente mediada por la energía femenina, en todas las naciones de la confederación Inka.
VII⚖ Equilibrio: un puente entre sur y norte ◆
La razón de esta nota sobre el Q’OYA RAYMI —con su equilibrio de horas del día y la noche— es conectar sur y norte, vía energía solidaria femenina.
Servir como puente transmisor de información y conmemoración de la festividad femenina.
Compartir información, colaborar en espíritu y tareas, proteger la fertilidad de la tierra, su pureza y salud, para que la vida prospere en todas sus expresiones.
VIII🌸 Guardianas de las semillas ◆
Nuestros tiempos son preocupantes.
La energía femenina que las mujeres de las naciones originarias representan —y que varones y mujeres andinos reconocen por siglos— debe canalizarse responsablemente en proveer la nutrición humana universal y el bienestar psicológico de todos, a nivel mundial.
Sobre todo, las nuevas generaciones —en especial las jóvenes mujeres en los Andes— deben saber que existe alternativa.
Que deben identificarse con su natural comisión, su encargo.
◆ Q’OYA RAYMI y PAWKAR RAYMI: fundamento del SUMAQ KAWSAY en los Andes ◆
La vida equilibrada y óptima — aportación milenaria de los Andes al mundo.
Cristina Herencia
Psicología Social y Estudios Andinos Interdisciplinarios, Ph.D.
Q’OYA RAYMI · Festividad del Equinoccio de Primavera en el Calendario Inka
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