PERÚ CUMPLE 50 AÑOS CON MENOS SALARIO Y MÁS PRECARIEDAD
Mientras México avanza hacia la reducción constitucional de la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales, sin reducción salarial , el Perú conmemora medio siglo de un modelo económico que, según el libro “50 años de neoliberalismo en el Perú”, (https://url-shortener.me/ESV9) ha significado deterioro sostenido del salario real, debilitamiento de derechos laborales y creciente precariedad.
EL CASO MEXICANO: 40 HORAS SIN REDUCCIÓN SALARIAL
La Cámara de Diputados mexicana aprobó por unanimidad la reforma que establece: Reducción de la jornada de 48 a 40 horas. Un día de descanso obligatorio con salario íntegro. Pago doble y triple en horas extras. Sin reducción de sueldos ni prestaciones .
La justificación es clara: mejorar salud, seguridad y equilibrio vida-trabajo.
México reconoce que el desarrollo no puede basarse en el agotamiento humano.
EL PERÚ: 50 AÑOS DE DETERIORO DEL SALARIO REAL
El libro “50 años de neoliberalismo en el Perú”, muestra cifras históricas: (accede el libro)
-Entre 1975 y 1990 el salario real cayó más del 70%.
-En los años noventa, con el ajuste estructural y la liberalización laboral, se profundizó la pérdida del poder adquisitivo.
-La recuperación posterior nunca logró retornar a los niveles reales previos a 1975.
-La participación de los salarios en el PBI se redujo significativamente frente a la participación del capital.
En términos prácticos: Un trabajador promedio hoy necesita trabajar más horas para adquirir la misma canasta básica que en la década de 1970.
INFORMALIDAD Y PRECARIEDAD
Datos del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI): Aproximadamente 70% de la población ocupada es informal. Más de la mitad no tiene acceso pleno a seguridad social. Alta rotación contractual y temporalidad.
Esto significa que millones trabajan: Más de 48 horas semanales. Sin estabilidad. Sin seguro. Sin pensión adecuada.
CAMBIO ESTRUCTURAL POST 1990
El libro detalla que las reformas laborales de los años noventa: Flexibilizaron el despido. Debilitaron la negociación colectiva. Fragmentaron la representación sindical. Promovieron contratos temporales.
Resultado: Mayor productividad empresarial, pero menor poder de negociación salarial.
PARTICIPACIÓN SALARIAL EN LA RIQUEZA
Según los análisis históricos presentados en el libro: En la década de 1970 la participación salarial en el ingreso nacional era significativamente mayor. Con el modelo neoliberal, la proporción destinada al trabajo disminuyó, mientras aumentó la rentabilidad del capital.
El crecimiento económico posterior a 2000 no se tradujo proporcionalmente en mejoras salariales estructurales.
MÁS HORAS, MENOS DERECHOS
Mientras México reduce la jornada legal a 40 horas:
En Perú: La jornada legal sigue en 48 horas. En la práctica, muchos trabajadores informales superan 50–60 horas. No reciben pago de horas extras. No tienen descanso efectivo remunerado.
La diferencia es evidente: México discute calidad de vida. Perú sigue debatiendo supervivencia.
EL CONTRASTE HISTÓRICO
Antes de 1975: Mayor estabilidad laboral. Sindicatos más fuertes. Mejor relación salario-costo de vida.
Cincuenta años después: Salario real erosionado. Informalidad estructural. Debilitamiento sindical. Mayor desigualdad.
El libro sostiene que este proceso no fue accidental, sino consecuencia directa de la reestructuración económica iniciada en los años 70 y consolidada en los 90.
UNA DIFERENCIA QUE INDIGNA
Mientras México avanza hacia una jornada más humana sin reducir salario, el Perú conmemora 50 años con:
Menor poder adquisitivo acumulado. Más horas efectivas trabajadas. Menos derechos colectivos. Mayor vulnerabilidad social.
La pregunta no es ideológica. Es concreta:
Si hace cinco décadas el trabajador peruano tenía mayor capacidad adquisitiva y más protección, ¿por qué hoy trabaja más y gana relativamente menos?
El cincuentenario del modelo no llega con más bienestar, sino con precariedad estructural.
México debate cómo vivir mejor. Perú aún lucha por recuperar derechos que ya existieron.

