Por Serafín Mp

comunidad internacional, la Asamblea General de las Naciones Unidas, aprobó el 28 de octubre, una nueva resolución que exige poner fin al bloqueo económico, comercial, financiero y energético impuesto por los Estados Unidos a Cuba. Este resultado es la trigésimo cuarta ocasión en que la Asamblea General aprueba esta resolución contra el bloqueo.
Durante la sesión plenaria celebrada en la sede de la organización internacional, el resultado final reflejó el aislamiento de la postura estadounidense frente al consenso global y se consolida el rechazo histórico e ininterrumpido a la política de la potencia imperialista:
- Votos a favor: 130 países.
- Votos en contra: 17 países.
- Abstenciones: 25 naciones.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba (MINREX) emitió un pronunciamiento oficial en el que calificó el resultado como un triunfo de la soberanía y de la verdad ante la política de asfixia económica aplicada por Washington.
A través de los canales diplomáticos y las intervenciones de su representación oficial, la cancillería cubana denunció que el entramado de sanciones se ha recrudecido a través de medidas de carácter extraterritorial que impactan de manera directa en sectores vitales como el sistema electro energético nacional, la importación de combustibles y el abastecimiento de medicamentos esenciales.
Asimismo, desde la tribuna de las Naciones Unidas se reiteró el llamado a excluir al país caribeño de la lista unilateral de Estados patrocinadores del terrorismo, una medida que, según el gobierno cubano, estrangula aún más las transacciones financieras y comerciales de la nación con socios internacionales.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba (MINREX) emitió un pronunciamiento oficial en el que calificó el resultado como un triunfo de la soberanía y de la verdad ante la política de asfixia económica aplicada por Washington.
A través de los canales diplomáticos y las intervenciones de su representación oficial, la cancillería cubana denunció que el entramado de sanciones se ha recrudecido a través de medidas de carácter extraterritorial que impactan de manera directa en sectores vitales como el sistema electro energético nacional, la importación de combustibles y el abastecimiento de medicamentos esenciales.
Asimismo, desde la tribuna de las Naciones Unidas se reiteró el llamado a excluir al país caribeño de la lista unilateral de Estados patrocinadores del terrorismo, una medida que, según el gobierno cubano, estrangula aún más las transacciones financieras y comerciales de la nación con socios internacionales.
El debate anual en la ONU vuelve a poner de relieve la profunda divergencia entre la postura de los Estados Unidos y la abrumadora mayoría de los Estados miembros, que año tras año reafirman los principios de la Carta de las Naciones Unidas relativos a la libre determinación, la no injerencia en los asuntos internos y la coexistencia pacífica entre los pueblos.