
Dilemas de la Humanidad (1) ha convocado a mas de 70 especialistas de todo el mundo a una IV reunión denominada Dilemas de la Humanidad para proponer una AGENDA ECONOMCA para la izquierda del sur global
Aqui sus aportes a modo de conclusiones

…las soluciones reformistas del pasado ya no son suficientes para los desafíos actuales…
La humanidad enfrenta una profunda crisis del sistema capitalista, manifestada a través de guerras, pobreza, hambre, desigualdades y catástrofes climáticas. La creciente inestabilidad geopolítica y la inoperancia de los mecanismos de gobernanza global evidencian que las soluciones reformistas del pasado ya no son suficientes para los desafíos actuales. Por lo tanto, se vuelve urgente formular una nueva agenda que enfrente de manera estructural los males provocados por el capitalismo.
En los últimos años, otro reflejo de esta crisis ha sido el avance de la extrema derecha. Europa, Estados Unidos, América del Sur y el sur de Asia son testigos del ascenso de fuerzas reaccionarias que, al llegar al poder, socavan las posibilidades de transformación hacia un desarrollo sostenible, la justicia social y la construcción de un orden geopolítico más equitativo.
…(ir) más allá de la mera repetición de modelos del pasado o de la simple búsqueda de crecimiento económico…
Ante este escenario, el debate sobre industrialización y desarrollo ha cobrado nuevo impulso. Sin embargo, es fundamental que este proceso vaya más allá de la mera repetición de modelos del pasado o de la simple búsqueda de crecimiento económico. El Sur Global debe romper con el ciclo de subdesarrollo, dependencia y endeudamiento impuesto por la lógica del capitalismo en su fase imperialista.
Con este espíritu transformador presentamos a continuación los principales ejes de una agenda económica orientada a superar las crisis y construir un nuevo horizonte de justicia y soberanía, debatidos durante nuestra conferencia:
1. Políticas económicas alineadas con las necesidades humanas y los límites ambientales: Las políticas económicas no pueden tratarse de forma aislada, sin considerar las necesidades humanas y los límites de la naturaleza como elementos centrales del desarrollo.
2. Superación de las desigualdades y promoción de un desarrollo no dependiente: El eje central de nuestro programa político y económico es superar las desigualdades y promover un desarrollo no dependiente, fortaleciendo al mismo tiempo la democracia. Para ello, necesitamos poder político —que no es solo institucional— y reformas que apunten a un cambio sistémico.
3. Estrategia de desarrollo integral: Nuestra estrategia de desarrollo debe abarcar diversos sectores de la sociedad y la economía, como la producción agrícola, el sector de servicios, el comercio, la infraestructura y los equipamientos públicos, entre otros. La industrialización ha sido históricamente vista como un camino fundamental para el desarrollo económico y social. Sin embargo, la industrialización no puede ser un fin en sí misma, sino una herramienta al servicio de las necesidades humanas, que deben ser el centro de cualquier política pública.
4. Condiciones laborales y de producción: Si nuestro modelo de industrialización pretende combatir realmente la desigualdad, no puede basarse en empleos precarios y mal remunerados destinados a la exportación hacia el Norte. Nuestro objetivo es producir y redistribuir la riqueza. Además, es fundamental buscar una integración Sur-Sur efectiva, basada en la producción de bienes y servicios orientados prioritariamente a satisfacer las necesidades internas de nuestros pueblos.
5. Soberanía sobre los bienes de la naturaleza: La soberanía sobre nuestros recursos naturales es un pilar fundamental para un desarrollo verdaderamente autosuficiente en el Sur. Nuestras fuentes de energía y minerales deben estar al servicio de las necesidades de nuestro pueblo y de nuestro proyecto de industrialización —y, para ello, deben ser públicos, garantizando control social y estatal sobre su uso y desarrollo.
6. Soberanía digital: Construir políticas y estrategias para garantizar la soberanía digital, fortalecer la infraestructura tecnológica nacional y asegurar el control de los datos como recurso estratégico para el desarrollo del Sur Global. Proyectos de transferencia tecnológica y solidaridad entre los pueblos son fundamentales.
7. Nuevos socios y sistemas comerciales: El desarrollo pleno de los países del Sur Global requiere nuevos socios y sistemas comerciales, más allá de los controlados y explotados por el Norte Global.
8. Nueva arquitectura financiera: Ante la decadencia de la arquitectura financiera actual, la construcción de un nuevo modelo exige el fortalecimiento de bases regionales y la creación y consolidación de alternativas al sistema SWIFT.
9. Coherencia en la política fiscal y monetaria: Para que cualquier proyecto de desarrollo y política industrial tenga éxito, es indispensable que esté alineado con una política fiscal y monetaria coherente, que respalde e impulse estos objetivos.
10. Reconstrucción de los Estados: Los Estados deben tener capacidades concretas para enfrentar los desafíos estructurales y mejorar las condiciones de vida de los pueblos. Los recursos actualmente capturados por la especulación financiera deben recuperarse y canalizarse hacia la producción, generando empleo, ingresos y desarrollo con soberanía. Los Estados deben transformarse en Estados soberanos que representen verdaderamente los intereses de sus pueblos.
También proponemos un conjunto de medidas a corto plazo que consideramos fundamentales para el debate y la construcción de un nuevo camino hacia el desarrollo:
• Control democrático del Banco Central, alineando su actuación con los intereses del desarrollo nacional y la justicia social.
• Política fiscal orientada al desarrollo, centrada en la redistribución de ingresos y el fortalecimiento del papel del Estado como impulsor del bienestar colectivo.
• Reforma tributaria con justicia social, que obligue a los más ricos a contribuir más y alivie la carga de los más pobres.
• Defensa de la naturaleza y la soberanía alimentaria, mediante la reforestación, la protección de las aguas y la preservación de la biodiversidad.
• Fortalecimiento de la integración regional, apoyando organismos como los BRICS y la CELAC, en busca de una geopolítica más soberana y multipolar.
• Transición hacia una nueva matriz energética, enfocada en el bienestar social y con menor impacto ambiental.
• Programa agrario popular, destinado a enfrentar la concentración de tierras, reducir la dependencia de las commodities y promover la producción de alimentos saludables y prácticas ecológicas.
Este programa mínimo, delineado a partir de los debates de la Conferencia Internacional Dilemas de la Humanidad: Perspectivas para la Transformación Social, representa solo una etapa de un proceso.
La verdadera transformación social no se alcanzará con soluciones aisladas, sino mediante una movilización popular constante y una acción coordinada entre todos aquellos comprometidos con el cambio. Es imperativo que este programa se enriquezca y adapte continuamente a través de la participación activa. Debemos avanzar juntos hacia la construcción de un nuevo modelo económico y social que priorice la naturaleza y la soberanía de nuestros pueblos.
(1) Dilemas de la Humanidad nació como un espacio de encuentro entre movimientos populares, organizaciones sociales, partidos e intelectuales para debatir los desafíos globales y construir alternativas concretas al capitalismo. El Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST) organizó las dos primeras conferencias internacionales del proceso en Brasil. En 2004, en la Universidad Federal de Río de Janeiro, se llevó a cabo el Seminario Dilemas de la Humanidad: Diálogos entre Civilizaciones.
En 2015, en la Escuela Nacional Florestan Fernandes, en Guararema (São Paulo), se realizó la segunda conferencia (ver fotos abajo), que dio origen a la Asamblea Internacional de los Pueblos y otros instrumentos de articulación política internacionalista. La III Conferencia Internacional (ver fotos abajo), realizada en Johannesburgo en 2023, reafirmó que la superación del capitalismo y el imperialismo exige un proyecto popular y alternativo, construido por los pueblos en lucha: el socialismo.

Vijay Prashad, director ejecutivo de Tricontinental: Instituto de Investigación Social, interviene en el panel inaugural. Foto: Priscila Ramos
Decenas de economistas, intelectuales y líderes de movimientos se reúnen en São Paulo en la IV Conferencia Internacional Dilemas de la Humanidad.
La IV Conferencia Internacional Dilemas de la Humanidad: Perspectivas para la Transformación Social comenzó en São Paulo, Brasil, el 7 de abril. El encuentro, que se prolongará hasta el 10 de abril, tiene como objetivo «discutir y proponer soluciones económicas y sociales concretas a las diversas crisis causadas por el capitalismo y el neoliberalismo en todo el mundo, incluyendo acciones para combatir el hambre, las desigualdades sociales y la crisis climática».
La conferencia está organizada por la Asamblea Internacional de los Pueblos, el Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra y el Tricontinental: Instituto de Investigación Social.
El panel inaugural, que se celebró en la Pontificia Universidad Católica de São Paulo, trató de situar a los participantes en los objetivos de la propia conferencia. Los oradores del panel de apertura, Miguel Stedile, Claudia de la Cruz, Vijay Prashad y Eduardo Suplicy, hicieron hincapié en que los debates no son meramente académicos, sino que buscan formar teorías y soluciones concretas en respuesta a las necesidades urgentes de las naciones del Sur Global que luchan por emancipar a sus pueblos y naciones de la servidumbre de la deuda y el subdesarrollo.
En el panel inaugural, los ponentes también pusieron el foro que el genocidio que Israel está cometiendo en Gaza es la acusación más cruda del fracaso del actual sistema internacional. Vijay Prashad, director ejecutivo de Tricontinental: Institute for Social Research, sostuvo que el mundo se encuentra en un nuevo momento, y está «definido por el genocidio en Palestina, que nos revela esta división internacional de la humanidad, algunas personas tienen vidas que son valiosas y otras son desechables».
Por su parte, Claudia de la Cruz, directora ejecutiva de la Fundación Interreligiosa para la Organización Comunitaria (IFCO), afirmó que durante los 18 meses de genocidio, el pueblo de Estados Unidos, el mayor patrocinador de Israel, se ha mostrado firme en su rechazo a la política estadounidense e israelí: «La gente se dio cuenta de que los mismos que atacan a diario a la clase trabajadora son los que financian la matanza de bebés en Gaza».
El desarrollo sostenible fracasó
Los participantes afirmaron que es innegable que existe una crisis profunda y sistémica que afecta a todo el mundo y que las soluciones propuestas no sólo por la derecha, sino también por los sectores liberales y las ONG en el gobierno y en las instituciones internacionales se están quedando cortas.
En este sentido, Vijay Prashad, recordó a los participantes que el fracaso de Naciones Unidas a la hora de cumplir su meta de alcanzar 17 objetivos de desarrollo sostenible para 2030, como un claro indicador de que los marcos actuales para lograr el avance y el desarrollo humanos son insuficientes. Los objetivos de erradicar la pobreza, crear igualdad de género, trabajo decente y crecimiento económico, impulsar la industria, la innovación y las infraestructuras, entre otros, fueron establecidos por los Estados miembros de la ONU como marcadores clave de «paz y prosperidad para las personas y el planeta».
Sin embargo, agreda Prashad, «la propia ONU dijo que no sólo no vamos a cumplir esos objetivos, sino que los peores elementos de la miseria humana, como el hambre, la pobreza, la falta de vivienda, se están expandiendo».
Esto, según Prashad, se debe a un fallo fundamental en la visión de cómo debe financiarse y alcanzarse el desarrollo. En la actualidad, la mayoría de las naciones del Sur Global se ven obligadas a renunciar al desarrollo económico en aras del servicio de la deuda. «Casi el 98% de los pagos recibidos por las exportaciones de los países en desarrollo se destinan al servicio de la deuda de los tenedores de bonos de Europa y Estados Unidos», denuncia, y afirma: «Casi cada dólar que un país gana por la venta de productos básicos se paga a los tenedores de bonos de Europa y Estados Unidos».
Esto, argumenta, debería plantear una pregunta existencial: «¿Qué sentido tiene vender recursos naturales? Sólo lo haces para pagar a tus tenedores de bonos, no para enriquecer a tu propio país».
Prashad insiste en que el mundo necesita un nuevo marco para pensar en el desarrollo, uno en el que las naciones del Sur Global no se hundan en un pozo sin fondo de deuda, sino que sean capaces de utilizar sus recursos para reforzar la soberanía nacional y avanzar en el progreso humano. En esa línea, propuso siete puntos hacia un plan de desarrollo soberano.
Estos puntos incluyen
1. La prohibición de exportar materias primas sin procesar, como ha hecho Indonesia con el níquel.
2. La prohibición de los precios de transferencia, el traslado de beneficios de las empresas multinacionales que les permite negarse a pagar impuestos y pagar bajos salarios.
3. Adoptar estrictos controles de capital e incautar los activos mantenidos en paraísos fiscales ilícitos.
4. Adoptar topes a los tipos de interés que los prestamistas comerciales y multilaterales cobran a los países en desarrollo y regular los tipos de interés que los bancos nacionales cobran por bienes sociales como los préstamos hipotecarios.
5. Implementar una regulación estricta de los fondos de pensiones para que los ahorros de la población no se utilicen imprudentemente para la especulación financiera y crear gradualmente fondos de pensiones del sector público.
6. Crear un Banco de Remesas para convertir los ingresos destinados al consumo en ahorro para la inversión y el desarrollo de infraestructuras, como ha hecho México.
7. Crear condiciones para la Inversión Extranjera Directa, como la reinversión de los beneficios en el país donde operan, contratar y formar a la mano de obra nacional, transferir tecnología, utilizar su experiencia para desarrollar la cadena de valor dentro del país y construir infraestructuras.
Los debates de los próximos días pretenden ampliar y profundizar dicho plan, en diálogo con líderes de movimientos, miembros de gobiernos progresistas y académicos.
Prashad afirmó: «No podemos imaginar la transformación social sin un programa que incluya una comprensión materialista de la transformación». Nos movemos. Pero nos movemos con claridad y confianza. Eso significa que tenemos que tener claro nuestro presente y el programa del presente para el futuro. Y necesitamos tener confianza en ese programa. Así que avancemos y construyámoslo».