Una perspectiva muy especial de la vida y la muerte como unidad de contrarios y continuidad que tiene un significado muy especial en la cultura andina y una profundidad filosófica que rescata Pilar Roca en esta nota

El Kamaqen
Concepto de la Vida y la Muerte
El Kamaqen: La Gran Energía Universal
El Kamaqen es la gran energía Universal, que como ya hemos dicho es parte del espacio y el tiempo que siempre existieron, no tiene principio ni fin.
Al salir la vida del Océano (Mundo de abajo), es decir del Ukhu Pacha, cada ser lleva la energía individual que le da identidad como ser viviente; gracias a esta energía toma conciencia de su ser, espiritualidad o de su yo, es decir de su identidad.
Este pensamiento fue incomprendido y negado por Francisco Pizarro y sus huestes e incluso amañaron el concepto para hacerlo encajar en su ideología occidental y cristiana.
Pachakamaq y la Manipulación de las Crónicas
La historia de la llegada de Hernando Pizarro a la tierra de los Ichmas (Pachakamaq) fue contada inicialmente por el soldado y escritor Miguel de Estete y luego por el cronista Francisco de Xerez en su obra Verdadera relación de la conquista del Perú (1534), aunque no fueron los únicos en hacer referencia al viaje de Hernando Pizarro y los asuntos que encontró en Pachakamaq, para poder medir el nivel de manipulación.
Esta postura ha sido repetida en diferentes crónicas, sobre todo por aquellos que desearon hacer un símil Ichma con lo occidental y aproximar la religión Judeocristiana al horizonte andino. Pero no todos prestaron su pluma a las indicaciones de los religiosos que pululaban en el llamado Virreinato y que intentan colocar históricamente una versión unánime al respecto: es decir, un único dios Pachacamaq creador del Universo.
Otras fuentes de esta tesis se encuentran en Cieza de León, en El Manuscrito de Huarochirí (Francisco de Ávila, 1608) y en los documentos de excavaciones realizadas por Max Uhle.
La Muerte o Wañuy
Los andinos consideran que al morir una persona su Kallpa o Kamaqen individual retorna o regresa al Gran Kamaqen Universal donde permanecerá hasta el inicio de un nuevo período de Vida y Muerte.
La creencia nos habla de un retorno, pero no sabemos si es al Kay Pacha (lugar que conocemos y habitamos) o a otro lugar del Hawa Pacha, es decir, a otra dimensión.
Lo cierto es que retornaremos a una condición superior o diferente a la que se ha tenido en la existencia pasada, debido a que nada permanece quieto y en el eterno fluir de los acontecimientos lo pequeño conduce a lo grande, lo limitado a lo ilimitado, lo finito a lo infinito.
— García F.; Roca, P. Pachakuteq, Una aproximación a la cosmovisión andina
Estamos en el Kay Pacha para practicar el perfeccionamiento, para acceder luego de la muerte a formas superiores de existencia. No es una regresión al paraíso o al infierno como dictan las religiones occidentales (incluido el Islam).
El Kausay y el Wañuy andino (Vida/Muerte) se diferencia del budismo y algunas corrientes de la espiritualidad asiática, en que la nueva oportunidad de vivir no debe considerarse una fatalidad sino un edificante reciclaje, que no tiene por qué ser, necesariamente, una expiación. En la tradición andina lo único que concluye con la muerte es la apariencia física del individuo.
La Despedida Andina
El hombre andino entierra o despide a sus muertos en compañía de cantos, música y recordatorios, y de esa manera mitiga el dolor de la separación y a la vez lo tiene presente hasta que él inicie el camino que ya otros realizaron.