A LOS 101 AÑOS DE AQUELLA SANGRIENTA BARBARIE

Spread the love

Por: Baldomero Luque

Estimados lectores, hoy 16 de diciembre de 2024 quiero resumirles los hechos ocurridos un día como hoy, un 16 de diciembre de 1923. Todo comienza con la disputa familiar entre dos despreciados q’aras; los Carpio y los Riveros.

En el año 1850 aproximadamente por Huancané teníamos al coronel Juan Bustamante autodenominado Tupac Amaru III, de quién Antonio Riveros el abuelo era su brazo derecho. Cuando Bustamante es asesinado, quién asume sus propiedades es Antonio Riveros y naturalmente se convierte en algo como sucesor de Bustamente, reconocido y respetado ya que estuvo en las hazañas de un hombre bastante influyente y con poder.

En esas épocas, los gamonales de Huancané o q’aras como los llamamos, eran los Angles, los Pino, los Cordero, entre otros, todos ellos oportunistas y mercenarios, ya que Bustamante años atrás había expulsado a varios españoles, hecho conocido como en el segundo incendio de Huancané y estos mestizos acriollados aprovecharon esa oportunidad para enriquecerse de este sufrido pueblo. Recordar que los Carpio no pintaban todavía, hasta que el longevo Paulino Carpio y familia fugan de Arequipa, para esas épocas esa familia era una de las más criminales de aquella ciudad y por desgracia se asienta en Huancané ya que era un lugar propicio para sus fechorías y de paso esconderse de la justicia.

La guerra entre q’aras se inicia con la decadencia de los Riveros, a la muerte del abuelo, los Carpio se apropian de todas sus tierras. Así comienza en parte los abusos deshumanos a todo cuanto poblador o indígena que se cruce por su camino. En sus feroces encuentros utilizan a los pobladores de los ayllus y estancias de la época envenenándolos a punta de alcohol. Los Carpio ya hechos unos sanguinarios, sometieron a los Riveros quitándoles todo, repito absolutamente todo, llegando a expulsarlos de Huancané.

Cuando regresa de Europa el nieto, llamado Alberto Riveros no encuentra absolutamente nada de lo que sus padres y abuelos tenían. Frente a esto, comienza a planificar su venganza, para entonces teníamos en Huancané al homicida-criminal, el asesino más diabólico de la época, Darío Lucas Carpio que en su historial tenía centenas de crímenes y fechorías. Estos dos q’aras son los responsables de la mayor tragedia de la rebelión de Huancho Lima.

Los Carpio y compañía, junto con los notables de Huancané como se hacían llamar, habían conseguido obviamente con mentiras e influencia del poder local y departamental, al decir que Huancané iba ser quemado por los indígenas, que sus mujeres, niños y todo Huancané corrían peligro, esto llegó a oídos de Agusto B. Leguia, al que naturalmente no le gustó en absoluto esta noticia.

Por otro lado, Alberto Riveros para esas fechas fungiéndose de profesor benevolente y fingir en enseñar a leer y escribir a los indígenas se había infiltrado en la organización indígena, con el propósito de descabezar a Darío. El movimiento indígena que para la fecha ya había organizado la fundación de un nuevo gobierno autónomo con los planos de Lima en manos, estaba inicialmente dirigido por Antonio F. Luque y los reservistas de Huancho. Cuando llega Condorena y asume el mando del proceso autonomista, por influencia de su abogado acepta la participación de Antonio Riveros dentro de la cúpula organizacional. Riveros, éste sí, tenía la intensión desde que regresó de Europa tomar Huancané, para derrotar a Darío Lucas Carpio y recuperar las tierras de su familia.

En esa disputa los indígenas fuimos utilizados a la fuerza, con mentiras, con amenazas y muchas veces alcoholizados de propósito. Fuimos víctimas de estas dos depravadas familias que nunca pidieron perdón. Por culpa de esta disputa es que murieron cientos de hermanos y hermanas, sin que hasta la fecha haya justicia.

Debemos mencionar que el proceso de crear una nación autónoma se inicia a fines del siglo XIX, allá por los años 1890 con el liderazgo de Mariano Luque Corimayhua, fundador de la Primera Escuela Indígena, llamada Aña Aña. Por allí pasaron muchos lideres de la rebelión de 1923.

Quiero manifestar públicamente a los autores de la historia de Huancho Lima, como el respetado José Luis Ayala y otros no menos incautos seguidores a ¡decir la verdad!. Nunca hubo un plan para asaltar Huancané, esa idea viene de Alberto Riveros nada más. Esa historia de que un indígena alcohólico vociferó, de que iban a ser incendiado todo Huancané, ¡nunca fue verdad!. Eso de que, ese día llovió como nunca y por eso no se pudo pasar el río y asaltar Huancané ¡tampoco fue verdad!.

Lo cierto es que el ejército a pedido de los q’aras llegó desde Puno y Azángaro, en dos contingentes armados hasta los dientes para desaparecer a un pueblo que para esas fechas ya había declarado un gobierno autónomo, llamándolo Capital Tawantinsuyana Ciudad de las Nieves de Huancho Lima, la primera urbe netamente indígena.  

A los jóvenes decirles que la sangre derramada por nuestros abuelos aún gotea en nuestros pensamientos, reescribamos nuestra historia con la verdad. Nuestros abuelos desde esas épocas ya pensaban en la LIBRE DETERMINACIÓN DE LOS PUEBLOS, muchísimos años antes que las Naciones Unidas lo hiciera propio. Gracias a esos valerosos caídos, podemos decir al día de hoy que, ¡Somos millones y estamos regresando!.  

En este día 16 de diciembre en sus 101 años, invocar gloria eterna a los mártires de la resistencia de 1923.

TEMAS REACIONADOS:

PRESENTACION DE CONSENSO DE WANCHO LIMA,

HACE 100 AÑOS: +2000 ASESINADOS POR REBELION AYMARA,

Hector Bejar: 1923, LA REVOLUCION AYMARA

consenso de wancho

ouno indomabe

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *