MONARQUIAS ARABES PRO-ISRAEL

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La guerra de Israel contra Gaza no se libra en solitario.

Revelaciones de Mawadda Iskandar, periodista e investigadora especializada en asuntos del Golfo; ha producido varios documentales y publicado investigaciones.

Tras bambalinas, las monarquías del Golfo Pérsico —en particular Emiratos Árabes Unidos (EAU), Arabia Saudita, Baréin y Catar— han establecido una red de cooperación silenciosa pero crucial con el estado ocupante israelí. Este apoyo, que va desde lo económico y militar hasta lo logístico y diplomático, revela una alianza estratégica que trasciende los marcos formales de relaciones diplomáticas y que ha facilitado la prosecución de crímenes de guerra, genocidio y expansión colonial.

Apoyo económico: financiamiento, comercio y mercados. Los hechos:

Los EAU son el principal socio comercial árabe de Israel, con un crecimiento exponencial del intercambio comercial.

Las exportaciones de Bahréin a Israel aumentaron un 950% durante los primeros 10 meses de la guerra en Gaza.

Empresas como Al Barakah Dates (EAU), Hunter Foods (EAU) y Durra (Arabia Saudita)** continúan suministrando productos certificados kosher a Israel.

Qatar exporta materias primas para plásticos utilizadas por industrias israelíes.

    IMPLICANCIAS

    El flujo comercial continuo demuestra que estos países están dispuestos a ignorar el sufrimiento palestino en aras de intereses económicos.

    La presencia de productos sauditas o emiratíes en mercados israelíes refuerza la normalización social y económica entre ambos bloques, incluso en medio de un genocidio reconocido internacionalmente.

      Inversiones y financiamiento: expandiendo los asentamientos ilegales. Los hechos:

        Fondos provenientes de Arabia Saudita, EAU y Catar fluyen hacia empresas israelíes como Phoenix Holdings, que financia bancos clave involucrados en la construcción de asentamientos.

        Estas inversiones llegan a instituciones financieras como Leumi, Hapoalim y Discount Bank, así como empresas de telecomunicaciones (Cellcom, Partner) y constructoras (Electra, Shapir) que operan en territorios palestinos ocupados.
        Avenue Partners**, empresa vinculada al yerno de Trump Jared Kushner, recibe dinero del Golfo y lo dirige a estas entidades.

          CONSECUENCIAS

          Estas monarquías financian directamente la colonización de Palestina, violando normativas internacionales y derechos humanos fundamentales.

          La inversión extranjera en asentamientos ilegales es una forma encubierta de consolidar el control territorial israelí bajo la protección del capital del Golfo.

            Logística y transporte: corredores vitales para la guerra. Los hechos:

              Cuando Yemen bloqueó rutas marítimas en el Mar Rojo, los estados del Golfo crearon corredores terrestres alternativos: uno desde Dubái pasando por Arabia Saudita y Jordania hacia Tel Aviv.

              Bahréin reutilizó sus puertos para recibir mercancía israelí procedente de Asia.

              La Base Aérea Al-Udeid en Catar sirvió como punto de transferencia de armamento estadounidense hacia Israel, incluyendo misiles y municiones.

              El Aeropuerto Internacional de Dubái se convirtió en punto de paso para reservistas israelíes que viajaban a Gaza.

                CONSECUENCIAS E IMPLICACIONES

                Sin estos corredores logísticos, la capacidad de Israel para sostener una guerra prolongada se vería seriamente afectada.

                Los estados del Golfo actúan como aliados estratégicos en tiempo real, facilitando el flujo de armamento y personal militar sin necesidad de firmar acuerdos públicos.

                  Cooperación militar y tecnológica: armas, drones y espionaje. Los hechos.

                    Yugoimport-SDPR (empresa vinculada a los EAU) exportó armas valoradas en 17,1 millones de dólares a Israel, utilizadas directamente en bombardeos de Gaza.

                    EDGE, el gigante estatal de defensa de los EAU, posee acciones en empresas israelíes como Rafael e Israel Aerospace Industries (IAI).

                    Arabia Saudita compra sistemas israelíes como el misil TOW a través de filiales estadounidenses de Elbit Systems.

                    Drones israelíes son adquiridos mediante terceros países como Sudáfrica y luego ensamblados en Arabia Saudita para ocultar su origen.

                    Un sistema antidrones sospechoso de ser fabricado por RADA (empresa israelí) fue detectado en una base saudita.

                      LAS CONSECUENCIAS

                      Los EAU y otros países del Golfo no solo compran tecnología militar israelí, sino que también participan activamente en su producción y actualización.

                      Esta relación simbiótica permite a Israel mantener su ventaja militar mientras fortalece su mercado de armas en la región.

                        Diplomacia energética: oleoductos, acuerdos y normalización. Los daos que lo comprueban:

                          El ministro de Energía israelí Eli Cohen anunció planes para un oleoducto Ashkelon-Arabia Saudita, parte del Corredor Económico India-Medio Oriente-Europa (IMEC) respaldado por Estados Unidos.

                          Arabia Saudita busca alternativas a la Iniciativa china «Belt and Road» (BRI) mediante proyectos que pasan por tierras palestinas ocupadas.

                          Bapco Energy (Baréin) vendió participación en un oleoducto a BlackRock, firma con vínculos financieros con asentamientos israelíes.

                            SUS CONSECUENCIAS

                            La integración energética entre Israel y los estados del Golfo es una forma de legitimar la ocupación mediante infraestructura compartida.

                            Proyectos como IMEC buscan contener la influencia china y rusa en la región, usando a Israel como brazo militar y a los estados del Golfo como soporte logístico y financiero.

                              Espionaje y seguridad: vigilancia conjunta y cooperación en inteligencia. ¿Como se da?

                                En 2024, se celebró una reunión secreta en Bahréin entre altos mandos militares israelíes y de Arabia Saudita, EAU, Jordania y Egipto, supervisada por el Comando Central de EE.UU.

                                Bahréin declaró abiertamente su compromiso de interceptar represalias iraníes junto con la Quinta Flota estadounidense.

                                Baréin utiliza tecnología israelí para sistemas antidrones, vigilancia satelital y ciberseguridad.

                                Empresas como CyberArk (Israel) colaboran con firmas locales del Golfo, como Crescent Technologies (Baréin).

                                  LO QUE GENERA QUE:

                                  Israel y los estados del Golfo comparten información de inteligencia avanzada, consolidando una alianza de seguridad regional basada en el enemigo común: Irán y la resistencia palestina.

                                  La cooperación en ciberespionaje y defensa digital refuerza la dependencia mutua en materia de seguridad nacional.

                                    Una alianza estratégica detrás de la fachada de “neutralidad”

                                    Las monarquías del Golfo Pérsico no son meros espectadores de la guerra de Israel contra Gaza. Son actores clave que proveen recursos, logística, financiamiento y tecnología que permiten la prosecución del genocidio. Su apoyo, aunque muchas veces encubierto o justificado como interés económico, tiene consecuencias políticas, éticas y humanitarias profundas.

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