TRAICIÓN DE OLLANTA HUMALA: REGALÍAS MINERAS

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LA TRAICIÓN DE OLLANTA HUMALALAS VIEJAS Y NUEVAS REGALÍAS MINERAS

ESCRIBE: JORGE MANCO ZACONETTI
Es importante conocer cómo se forjaron las regalías mineras en el 2004 mediante la ley Nº 28258 ante el boom de precios de los minerales, cuando el cobre y el oro se incrementan significativamente gracias a la demanda de la China Popular. Recuerdo que como asesor externo de la Comisión de Energía y Minas del Congreso de la República recibí el encargo de elaborar un proyecto de ley, para que el Estado participe de las ganancias extraordinarias ante los precios extraordinarias.
El precio del cobre el principal producto de exportación de la economía peruana por ejemplo, se disparó de US $ 0.90 centavos la libra en el 2000 para subir a más de US $ 3 dólares la libra en el 2004 arañando los US $ 4 dólares en el 2008. Lo mismo sucedió con el oro que de US $ 300 dólares la onza sobrepasó los US $ 1,000 dólares, generando millonarias utilidades a las empresas privadas en especial a las trasnanacionales Mra. Yanacocha y Barrick Gold que tenían costos de producción por debajo de los US $ 100 dólares la onza.
En tales términos recibí el encargo del presidente de la Comisión de Energía y Minas, José Carlos Carrasco Távara, congresista aprista, de elaborar un proyecto de ley para capturar más renta para el Estado, ante las extraordinarias ganancias de las mineras privadas especialmente transnacionales que gozaban de regímenes especiales de impuestos, con una serie de beneficios tributarios como la depreciación acelerada, el arrastre de pérdidas, la devolución de impuestos, gastos deducibles varios entre otros.
En el 2003 se presentan varios proyectos de ley sobre regalías mineras, que se unifican y se plantea el concepto de regalías como “una contraprestación” que debe percibir el Estado por la explotación de recursos naturales agotables.
Es más, en el Perú la vigencia de las regalías mineras como un asunto privado entre titulares mineros era una práctica común. Pero el “cogollo minero” se oponía a cualquier norma que signifique una mayor participación del Estado en la renta minera. Empresa mineras como Milpo, Atacocha, Iscaycruz, Yanacocha, Volcan, entre otras etc. se pagaban regalías entre ellas sin problemas las mismas que formaban parte del costo.
Fue tan fuerte la oposición de la “Sociedad de Minería, Petróleo y Energía” que se argumentaba que la creación de las regalías mineras en un porcentaje del 10 % sobre el valor de la producción eran confiscatorias. Se decía, que el país se resentitiría por la disminución de las inversiones mineras que se trasladarían a Chile, que el país perdería competividad y una serie de razones para impedir la vigencia de las regalías mineras.
En tal sentido, el lobby minero fue tan fuerte en el Congreso de la República que pretendía desvirtuar el espiritu de la ley. Las regalías mineras o royaltys se aplicaban en Australia, Canadá, USA y se discutía su aplicación en Chile país vecino que resulta el primer mundial de cobre con más de 5.5 millones de toneladas anuales, donde el estado chileno detenta una importante producción por medio de Codelco, “la Corporación del Cobre” que produce un 1.8 millones de toneladas, generando importante ingresos al fisco de Chile.
Por ello en el 2004 se aprueba la ley del Congreso como una contraprestación donde las empresas de la “gran minería” sobre todo de cobre y oro debían pagar el 3 % del valor del concentrado o su equivalente como una “contraprestación” al Estado. Es más estas regalías no tenían caráceter deducible pues se asumían como un costo en el año fiscal correspondiente.
Si bien las empresas que no tenían contratos de estabilidad jurídica ni tributaria tuvieron que abonar las regalías mineras que se fijaban sobre el valor de producción desde un principio, las empresas con contratos de estabilidad como Mra. Antamina, Mra. Cerro Verde, Mra. Yanacocha, Barrick se negaron a pagar pues consideraban que este nuevo impuesto constituía un sobrecosto y presentaron sus recursos de amparo ante el Tribunal Constitucional, que finalmente tuvo que reconocer la validez y justicia de las regalías mineras.
Por medio de esta ley que fijaba un máximo del 3 % para todas aquellas empresas que tengan un valor de producción superior a US $ 120 millones de dólares anuales, estaban obligadas al pago de regalías. Es más, las que tenían un valor de producción mayor de US $ 60 millones de dólares pero menor de los US $ 120 millones pagarían una tasa del 2% sobre el valor de la producción.
En razón de la ley Nº 28258 ley de regalías mineras aplicadas sobre el valor de la producción entre el 2005 al 2022 las empresas mineras sujetas a esta ley han abonado US $ 5,075 millones de dólares, que se distribuyen entre el gobierno regional, universidad pública y gobiernos locales.
Cabe resaltar que desde fines del 2004 cuando se aplica la ley, la producción de cobre no superaba el millón de toneladas anuales, y en el 2011 se cambia de manera sustancial la ley de regalías gracias a la traición de Ollanta Humala que accedió a la presidencia de la república con un discurso antiminero para luego plegarse al discurso extractivista.
LA TRAICIÓN DE OLLANTA
El cambio de un discurso radical antiminero en el gobierno del 2011 con el protagonismo indebido de la Sra. Nadine Heredia en las decisiones de gobierno, para transitar a un modelo promotor de la inversión cambió la naturaleza de las regalías, con un proyecto de ley amigable para las grandes empresas según el ministro de economía y finanzas el Dr. Luis Castilla, pero desfavorable para el fisco.
Así en setiembre del 2011 apenas con tres meses en el gobierno, se aprueba la nueva ley de regalías mineras en el marco de un nuevo modelo tributario atractivo para la inversión minera. La ley Nº 29788 que desnaturaliza la aplicación de regalías cambiando la fijación sobre el valor de la producción, para imponer su vigencia sobre el margen operativo. Es decir, se aplicaban en función de la tasa de utilidad operativa, que ya está sujeta a una serie de deducciones.
Esto signficaba la vigencia de las regalías mineras después de deducr los costos de venta, con todos los costos como los servicios de terceros, remuneraciones, depreciaciones, amortizaciones, variación de inventarios, gastos de de ventas y gastos administrativos, con lo cual resultó muy favorable para las empresas, pero perverso para los ingresos fiscales.
Por ello, entre el 2011 al 2022 por concepto de las “nuevas regalías” el Estado peruano ha captado US $ 3,165 millones de dólares a pesar que la producción de cobre se ha incrementado superando los 2.4 millones de toneladas anuales gracias a las ampliaciones de Cerro Verde, SPCC, y la entrada en producción de mineras como Las Bambas, Chinalco, Constancia etc.
En tal sentido, apostar por una nueva minería significa una mayor participación fiscal, un mayor valor agregado, una industrialización de los productos mineros y una revisión de la política de devolución impuestos y de los gastos deducibles que afectan la recaudación fiscal.

Este artículo fue publicado en el Diario Uno el 23 de junio del 2023.

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