GEOPOLÍTICA DEL PETRÓLEO
ESCRIBE: JORGE MANCO ZACONETTI
Quién controla el petróleo crudo del Medio Oriente domina el mundo, ha sido el principio del Departamento de Estado de USA desde el término de la II Guerra Mundial, ello explica en gran parte la creación del estado de Israel en medio del territorio palestino como iniciativa del Imperio Británico en un principio, continuada y reforzada por el poder imperial de los Estados Unidos.
Para ello está la Sexta Flota con modernos portaviones en el Mediterráneo más una serie de bases militares en distintos países árabes, salvo Irán, para proteger sus intereses; y ello explica los reiterados conflictos bélicos en la región, que se profundizan con las rivalidades religiosas y políticas entre los países musulmanes.
Estados Unidos de Norteamérica es el primer productor de petróleo a nivel mundial con una producción para el 2024 de 13.2 millones de barriles diarios, pero es también el principal consumidor a nivel global. Según el Energy Institute Statistical Review, para el 2024 habría consumido casi 19 millones de barriles diarios de petróleo crudo. ¡Es decir, es un país deficitario en materia de crudo!
Por tanto USA como país deficitario en materia de hidrocarburos a pesar que es también un importante productor de gas natural tiene que asegurar fuentes de abastecimiento externo. En todo caso, antes se abastecía del petróleo de Venezuela cuando este país por medio de su empresa estatal PDVSA ocupaba el quinto lugar en la producción mundial de petróleo con un promedio de 3 millones barriles diarios, todo antes del chavismo, pues en el 2024 apenas produce 863 mil barriles diarios habiendo comprometido su producción a futuro a la República Popular China, que se constituye en el segundo consumidor mundial de crudo con niveles superiores a los 16.4 millones de barriles diarios pisándole los talones al imperio yanqui.
…al igual que USA, la China también tiene que satisfacer sus necesidades de petróleo con la producción de terceros países…
Por tanto, el déficit de petróleo de los Estados Unidos casi 6 millones de barriles diarios, tiene que superarlo con la producción del Medio Oriente a “sangre y fuego”, pues de ello depende en gran parte su hegemonía mundial en franca disputa con la República Popular China que tiene una producción importante de 4.2 millones de barriles diarios, con la presencia de su empresa estatal CNPC pero que tiene un consumo para el 2024 de 16.3 millones de barriles diarios. Es decir, al igual que USA, la China también tiene que satisfacer sus necesidades de petróleo con la producción de terceros países, en especial de la Rusia de Putin.
En tal sentido, no deja de ser curiosa las bravatas de Donald Trump respecto a Canadá que para el 2024 era el cuarto productor mundial de petróleo, con una producción de 4.8 millones de barriles diarios y un consumo diario de 2.3 millones por día calendario. Canadá es un país rico en recursos naturales, no solamente de petróleo, oro, cobre, gas natural, forestal con una población que no supera los 41 millones de habitantes; a pesar que conforma parte de la Mancomunidad Británica de Naciones (Commonwealth) unida por lazos históricos a la vieja Inglaterra imperial, Trump ha declarado que Canadá debe formar parte de los Estados Unidos de Norteamérica, como Groenlandia históricamente ligada al Reino de Dinamarca.
El segundo productor mundial de petróleo crudo para el 2024 es la Rusia de Putin que se ha beneficiado con los altos precios del petróleo y gas natural en el 2022 y 2023 a pesar de las sanciones impuestas por los Estados Unidos y los miembros de la OTAN, el boicot y congelamiento de los depósitos rusos en la banca occidental por valores superiores a los 200 mil millones de dólares, como represalia por la guerra frente a Ucrania. A pesar de los malos augurios Rusia ha salido fortalecida en esta guerra contra la OTAN que tiene como ficha a la Ucrania de Zelenski.
Rusia declaraba una producción diaria de 9.9 millones de barriles diarios y consume 3.2 millones de barriles por día calendario, por tanto se constituye en un gran exportador de petróleo crudo, superando incluso al país líder de Medio Oriente como es Arabia Saudita. Es decir, la Rusia de Putin exporta más crudo que los árabes, satisfaciendo los requerimientos de la China, India que son países deficitarios en petróleo crudo.
Después de la II Guerra Mundial ha sido una política de los Estados Unidos de Norteamérica en razón del principio de seguridad nacional el control directo o indirecto del petróleo del Medio Oriente, pues en aquella región subyacen en el subsuelo las más importantes reservas de petróleo y gas, sobre todo en Arabia Saudita, Irak, Irán, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Catar, Libia, Omán por citar a los más importantes. El costo ha sido una serie de guerras, invasiones, dictaduras y gobiernos fundamentalistas con el apoyo de las potencias imperiales.
LOS MÁS DEPENDIENTES
Después de USA, China, India que son altamente dependientes de la producción de terceros países para satisfacer sus necesidades de energía, pues a pesar del discurso ambientalista y de los “partidos verdes”, el petróleo sigue siendo la base de la energía comercial. Se debe destacar el consumo del Japón que utiliza un promedio de 3.2 millones de barriles diarios, que tiene que adquirirlos en especial en el Medio Oriente.
Los nipones no producen un barril de petróleo, pero tienen una serie de refinerías supermodernas, y su negocio es importar petróleo crudo, procesarlo internamente y comercializar los derivados del petróleo, como el diésel 2 limpios con 5 partes por millón de azufre, y gasolinas de alto octanaje que se venden en el mercado mundial.
Otro país asiático altamente dependiente del petróleo crudo de terceros países es Corea del Sur que consumo como promedio diario 2.9 millones de barriles diarios. Como potencia exportadora tiene que adquirir el petróleo especialmente en el Medio Oriente, y también tiene importantes refinerías y una petroquímica avanzada. Incluso parte del gas natural de Camisea del lote 56 que corresponde a la empresa SK de Corea se procesa en la petroquímica, como expresión de una política de valor agregado.
En el caso de la Europa Occidental destaca Alemania que tiene un consumo diario de petróleo de un poco más de 2 millones de barriles diarios, que antes de la guerra entre Rusia y Ucrania, se adquiría de los yacimientos del Cáucaso, Bakú vía grandes oleoductos. La gran Alemania en un 60 % de su consumo energético de gas y petróleo dependía de la Rusia de Putin, ahora se abastece de fuentes más lejanas pagando precios mayores.
Le siguen en importancia en la dependencia del petróleo de terceros países la histórica Francia que internamente no produce ni 10 mil barriles diarios, pero importa y consume más de 1.3 millones de barriles que son procesados en sus modernas refinerías. Se abastece de sus ex colonias africanas como Argelia y de los productores del Medio Oriente.
En términos geopolíticos es tan importante la producción de los hidrocarburos, petróleo, gas natural y líquidos de gas natural, que más del 65 % de la producción y reservas están bajo responsabilidad de poderosas empresas estatales, no solamente por la rentabilidad del negocio, sino para asegurar la autonomía energética de sus países.
En nuestro caso el Perú desde 1989 perdió la capacidad de ser autosuficientes en materia de hidrocarburos.
Para el 2024 se tenía un consumo promedio de 290 mil barriles diarios y la producción local no superaba los 40 mil barriles de crudo por día calendario, cuando el país tiene un potencial de explotar más de 200 mil barriles diarios, sobre todo en la selva nororiental y en el Zócalo Continental.
Ello es una expresión neta del fracaso de la privatización de los lotes petroleros que detentaba PetroPerú que fueron transferidos al sector privado a precios de ocasión, con reservas probadas y beneficios asegurados; y hoy producimos menos que hace treinta años atrás.
Si no fuera por Camisea, en el Perú con la energía barata del lote 88 la realidad sería altamente dramática, y nuestra dependencia de las importaciones de hidrocarburos mayor. Volveremos sobre el punto.

