¿Alguna vez te has preguntado si las fronteras que divides en el mapa realmente te pertenecen o si fueron impuestas para mantenernos divididos? Descubre por qué lo que crees saber sobre geopolítica es en realidad una trampa colonial, y cómo las fuerzas de poder operan más allá de lo que muestran las noticias. ¿Te atreves a cuestionar el orden establecido?
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Geopolítica y Descolonización
1. La distorsión del concepto
La palabra «geopolítica» parece sufrir la misma suerte que muchos otros conceptos clave: terminar significando exactamente lo contrario de su propósito original.
Esta distorsión no es casualidad. Es una estrategia propia de cualquier régimen de opresión que busca neutralizar cualquier intento de liberación de los oprimidos.
Al pervertir el concepto, impiden el uso eficaz de un método de análisis e investigación que podría desenmascarar las estructuras de poder.
2. El verdadero método geopolítico
Como instrumento de análisis político y socioeconómico, la geopolítica debe basarse en las formaciones geográficas reales. Son estas formaciones las que posibilitan la actividad económica y social de la humanidad.
El análisis geográfico debe situarse por encima de los marcos políticos formalistas. Las fronteras son arbitrarias, políticas e impuestas; no responden necesariamente a los sistemas naturales.
En el caso de Abya Yala, las fronteras actuales son de carácter esencialmente colonial.
Estas fronteras responden a una lógica de opresión y despojo articulada bajo el viejo principio de «divide y vencerás».
Son el resultado histórico de la confrontación entre las corrientes integracionistas del norte y sur de Abya Yala, frente a la Doctrina Monroe, la cual resultó vencedora y sigue vigente hasta hoy.
3. Geopolítica formal vs. Geopolítica real
En la práctica académica habitual, la geopolítica ha sido degradada. En lugar de priorizar lo geográfico sobre lo político, subordina la geografía a los marcos políticos coloniales.
Esto se evidencia cuando el análisis académico se limita a mencionar a los «países» y sus condiciones en relación a otros. Ante esto nos preguntamos: ¿Quién define lo que es propio? ¿Un marco colonial?
Esta lógica resulta funcional para imponer un orden socioeconómico dominador, siendo inútil para la causa de los oprimidos.
Existen hoy dos geopolíticas dominantes:
1. Geopolítica Formal: Diseñada desde la academia para mantener anestesiados a los oprimidos.
2. Geopolítica Real: Diseñada y ejercida en secreto por el núcleo de poder opresor a través de la fuerza militar.
Una prueba del ejercicio de la geopolítica real es la existencia de los Comandos Combatientes Unificados de las Fuerzas Armadas de EE. UU., una estructura extraterritorial situada operativamente por encima de las propias embajadas.
4. Hacia una Geopolítica de la Liberación
La división política actual de las naciones en Abya Yala funciona como un cuerpo mutilado y descuartizado. Es un modelo engañoso, disociador e inútil para la transformación social.
No se puede impulsar un proceso de liberación utilizando las herramientas neutralizadas por el manual del opresor, diseñado en sus universidades y difundido por sus medios masivos.
Utilizada con su verdadero sentido, la geopolítica debe definir los sistemas geográficos que determinan la organización social, demostrando que el planeta es un sistema único que nos abarca y une a todos.
El desafío actual
La Geopolítica de la Liberación planteada por Dussel: ¿Ha sido neutralizada? ¿Está en construcción? ¿Cómo la reconoceremos?
Mientras sigamos leyendo análisis enmarcados en fronteras coloniales, sabremos que existe una tarea urgente: empezar a construir una Geopolítica de la Liberación para Abya Yala y el mundo.