«The China Wave: Rise of a Civilizational State» de Zhang Weiwei
En este libro, el autor chino Zhang Weiwei explora la transformación de China en una potencia mundial única, presentando un análisis detallado de cómo el modelo chino de desarrollo ha desafiado las narrativas occidentales tradicionales sobre democracia, modernización y progreso. A través de una combinación de historia, política y filosofía, Zhang argumenta que China no es simplemente otra nación-estado, sino lo que él denomina un Estado civilizacional, una entidad profundamente arraigada en su larga historia cultural y su identidad colectiva.
Quien es Zhang Weiwei: PhD in International Relations, University of Geneva. Former: Visiting Fellow, Oxford University; Professor of International Relations, Geneva School of Diplomacy and International Relations; Senior Research Fellow, Centre for Asian Studies, University of Geneva. nacido en 1958), director del Instituto de China de la Universidad de Fudan, es uno de los ideólogos favoritos del Partido Comunista Chino. El libro editado en 2011 20 millones de ejemplares en un año.
El concepto de Estado civilizacional
Zhang introduce el concepto de «Estado civilizacional» para describir a China como una nación que combina elementos de un estado-nación moderno con una civilización milenaria. Según el autor, esta característica distingue a China de los países occidentales, cuyas estructuras políticas y sociales se basan principalmente en el paradigma del estado-nación surgido tras la Ilustración. La continuidad histórica y cultural de China, junto con su capacidad para adaptarse a los cambios globales mientras preserva sus valores fundamentales, explica su éxito en las últimas décadas.
El modelo chino de desarrollo
Un tema central del libro es el análisis del «modelo chino», también conocido como el «socialismo con características chinas». Zhang sostiene que este modelo ha permitido a China alcanzar un crecimiento económico sin precedentes y mejorar significativamente el bienestar de su población, todo ello bajo un sistema político que prioriza la estabilidad y el consenso sobre la competencia partidista. A diferencia del liberalismo occidental, que enfatiza la democracia electoral y los derechos individuales, el modelo chino se centra en la meritocracia, la planificación estratégica a largo plazo y la búsqueda del bien común.
El autor destaca varios factores clave que han contribuido al éxito del modelo chino:
1. Meritocracia: El liderazgo chino selecciona a sus funcionarios públicos en función de su desempeño y experiencia, en lugar de depender exclusivamente de elecciones populares.
2. Planificación estratégica: El gobierno chino implementa planes quinquenales que guían el desarrollo económico y social, algo que Zhang considera más efectivo que las políticas fragmentadas de muchos países occidentales.
3. Estabilidad política: La prioridad del Partido Comunista Chino (PCCh) es mantener la estabilidad interna, lo que ha permitido un entorno propicio para el crecimiento económico y la inversión.
Crítica al modelo occidental
Zhang no solo elogia el modelo chino, sino que también critica duramente el enfoque occidental de desarrollo, especialmente el neoliberalismo y la democracia liberal. Argumenta que las democracias occidentales enfrentan problemas estructurales, como la polarización política, la influencia desmedida del dinero en la política y la incapacidad para abordar problemas a largo plazo como el cambio climático y la desigualdad económica. En contraste, el modelo chino, según Zhang, ofrece una alternativa viable que puede inspirar a otros países en desarrollo.
La ola china
El título del libro, «The China Wave» (La ola china), simboliza la expansión global de la influencia china en términos económicos, políticos y culturales. Zhang sugiere que China está liderando una nueva ola de modernización que no depende de imitar a Occidente, sino de construir un camino propio basado en su herencia cultural y sus experiencias históricas. Este enfoque, según el autor, podría servir como un modelo para otras naciones que buscan desarrollarse sin sacrificar su identidad nacional.
Para Zhang Weiwei, como para muchos pensadores chinos próximos al Partido, los factores culturales -expresados como «tradición», «valores» o «civilización» de una sociedad- son decisivos para crear su política, más que su organización económica. Estas «cuestiones de civilización» son ahora el eje principal propuesto por Xi para redefinir el modelo chino, ya que el líder chino esbozó hace unas semanas su «iniciativa de civilización global». Ésta se basa en lo que él entiende como «el respeto a la diversidad de las civilizaciones y la valoración de su patrimonio para mantener la cooperación internacional entre los pueblos» y cuyo objetivo es atraer a los países no alineados hacia Pekín.
Video con traduccion al español. Entrevista al autor sobre su libro.
