Condenar y couunicar los hechos y acciones dominantes por su nombre

La Batalla Cultural
Derechas Coloniales
en Latinoamérica
1 Colonización en tiempo presente
No se trata de prever lo que vendrá para América Latina, sino de reconocer lo que ya está ocurriendo. La región atraviesa un proceso de colonización contemporáneo: rápido, furibundo y milimétricamente orquestado.
El imperio no llega con armadas, sino con presidentes funcionales ,»nuevos virreyes», que administran territorios en beneficio de dos o tres potencias externas. La materia prima sale barata; los estados se desmantelan; los pueblos quedan a merced de intereses ajenos.
2 Mecanismos de la colonización actual
Michalski identifica operaciones concretas del dispositivo colonial en marcha:
- Venta del territorio: tierras, glaciares, montañas, agua y recursos naturales, muchas veces con la población adentro, a empresas extranjeras por sumas irrisorias.
- Prostitución cultural y religiosa: destrucción de identidades locales, reemplazo de símbolos comunitarios por narrativas importadas.
- Infiltración institucional: captura de organismos del Estado, debilitamiento deliberado de la frontera y eliminación progresiva del único dispositivo de protección relativamente válido: el Estado-nación.
- Guerra civil remasterizada: confrontación social todos contra todos, orquestada desde las redes sociales, donde pobres combaten pobres en un escenario tipo Juegos del Hambre.
La lección peronista
«No alcanzaba con liberar a un país, había que liberar al continente. Si los proyectos emancipatorios se pensaban únicamente en términos locales, iban a ser un fracaso. Había que hablar en términos regionales, en términos de una región emancipada.»
3 La salida: Unidad latinoamericana y soberanía
La respuesta no puede ser local ni utópica. Michalski recupera la lección peronista de La hora de los pueblos: liberar un solo país es insuficiente; hay que liberar el continente.
- Unidad regional: Si la derecha logró mancomunar a los países latinoamericanos hacia la derecha, los pueblos también pueden unirse hacia la emancipación. La prueba de que la unión es posible la da el propio adversario.
- Autonomía, no cambio de amo: Rechazo tajante a la lógica de sustituir la hegemonía estadounidense por la china. Los países hispanoamericanos poseen tradiciones, historias y recursos para construir un proyecto político y filosófico propio.
4 China, los BRICS y la trampa geopolítica
Frente a quienes proponen a China como «confirmación histórica del peronismo», Michalski advierte: no se trata de elegir entre amos. El modelo chino responde a realidades ajenas a las latinoamericanas. El BRICS puede ser una táctica coyuntural, pero no una estrategia de liberación.
La apuesta debe ser la construcción de autonomía estatal, que es precisamente lo que la derecha y las potencias globales no quieren.
5 Educación política y recomposición social
Para revertir el avance colonial, Michalski propone tres ejes urgentes:
- Educación política masiva: proyectos formativos a mansalva, anclados en estructuras familiares sanas.
- Recuperación de la familia: la juventud vota según le indican Elon Musk, TikTok o X porque en el hogar hay un vacío de contención educativa y política. Padres que abandonan a sus hijos 14 horas frente a una pantalla entregan a las redes sociales el rol de «nuevo Dios».
- Control estatal de la comunicación de masas: los estados del porvenir deberán implementar políticas férreas de monitoreo sobre lo que se le hace llegar a la población.
Optimismo militante
«Soy un crítico oscuro, pero no un nihilista. Trabajo todos los días por ir en contra de lo que está pasando. Hay mucho por hacer y estamos así porque no se hizo en su momento lo que se podía hacer. Hacer se puede hacer mucho.»