PARABOLAS ESCRITAS EN COMBATE

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SOBRE LAS PARÁBOLAS DE LUIS FELIPE DE LA PUENTE UCEDA

Augusto Lostaunau Moscol

Luis de la Puente Uceda, nació en Santiago de Chuco (La Libertad), el 1° de abril de 1926. Estudió Derecho en la Universidad Nacional de Trujillo, donde destacó como estudiante y como dirigente estudiantil ligado al Partido Aprista Peruano, en el cual militó desde edad temprana. Su formación política doctrinaria principista, lo convirtió en el líder del movimiento universitario trujillano. Luego, como abogado, siguió con una militancia impecable y favoreciendo a los trabajadores de las haciendas cañeras. Muchos de los grandes terratenientes norteños (los llamados “Barones del Azúcar”) fueron simpatizantes del PAP y colaboraron con las campañas electorales. Le entregaron al PAP dinero y los votos de sus peones quienes votaban “sin ninguna imposición” a favor de los candidatos del PAP. Ese es el “Sólido Norte”. Pero, a partir del pacto infame entre la máxima dirigencia de su partido y sus antiguos perseguidores (1956), decidió convertirse en un militante crítico a los dirigentes nacionales. Es por ello que, durante la IV Convención Nacional del Partido Aprista Peruano, presentó una “Moción Crítica”, lo que significó ser expulsado el 12 de octubre de 1959. De la Puente rechazó aplaudir y aclamar a Manuel Odría y Manuel Prado y Ugarteche, como sí lo hizo la alta dirigencia de su partido. Salir del PAP no significó su alejamiento de la política, por el contrario, se convirtió en un estudioso serio de la realidad nacional de aquellos años.

Con la lectura de José Carlos Mariátegui, logró una visión científica del país, dejando de lado el romanticismo infantil y egocéntrico, propio de partidos de la pequeña burguesía y los sectores oligárquicos venidos a menos, como lo es el PAP. El 11 de marzo de 1961 fue víctima de un atentado propio de la bajeza política de su ex partido. Cuando dos elementos de mal vivir, apodados “búfalos” intentaron asesinarlo. Luis de la Puente también sabía defenderse y disparó contra ellos, lo que significó la muerte de uno de esos esbirros. Lo que significó ser encarcelado, a pesar de haber disparado en defensa propia, pero un Poder Judicial copado y acostumbrado a la genuflexión del PAP no quiso aceptar la realidad de los hechos. Fue la presión popular, nacional y mundial, lo que determinó su excarcelación. Estudiantes secundarios, universitarios, obreros, trabajadores, empleados, campesinos, jornaleros, comerciantes, madres de familia, etc., se pronunciaron contra este cotidiano abuso de jueces corruptos y serviles al partido de la estrella.  Partió a México y Cuba. Formó el Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), iniciando un proceso guerrillero en 1965. Fue asesinado en La Convención (Cusco), el 23 de octubre de 1965.

Fue el máximo dirigente e ideólogo del MIR. Escribió las tesis principales y el método del MIR para la toma del poder. Pero, conocedor del alto porcentaje de analfabetos existentes en el Perú de mediados del siglo XX, se concentró en la creación de un conjunto de parábolas que luego de ser narradas, deberían ser explicadas en función de la estructura y la coyuntura propias del país. De esta manera, las parábolas de Luis de la Puente se convirtieron en una herramienta de denuncia de la realidad y toma de conciencia entre los explotados.

Estas parábolas fueron escritas en el fragor de la batalla. En la zona de Mesa Pelada (Illarec Chaska), donde estableció el frente guerrillero Pachacutec, que él personalmente comandó. Es decir, Luis de la Puente, formó la guerrilla y él mismo tomo el fusil y personalmente la dirigió. Jamás se escondió tras las faldas de nadie. Además, destacó ser gran conocedor de las formas de pensamientos e idiosincrasia de las clases populares del país. De los más pobres del campo y la ciudad. Sabedor de la atracción por las parábolas (muy utilizadas en las iglesias y los escasos colegios por parte de sacerdotes y maestros ligados al catolicismo), se dedicó a redactar parábolas para explicar su pensamiento y el accionar revolucionario. 

Estas parábolas fueron editadas a mimeógrafo en 1966 siendo: Los Dos Árboles; Los Buenos Constructores; El Perro Guardián; Las Tres Vendas; Las Dos Caras; El Recién Nacido; Las Tres Montañas y El Cascabel al Gato. Años después fueron rescatadas y publicadas con el nombre de Los Dos Árboles. En esta segunda edición –como la denominaron sus editores- se incorporó El Nido, una parábola inédita que había permanecido extraviada entre los documentos partidarios que conservó Enrique Amaya. De esta forma, una parte de la obra literaria de Luis de la Puente Uceda, fue conservada para el conocimiento de las nuevas generaciones. Es necesario seguir rescatando estas manifestaciones de literatura política del Perú. Más allá de las posiciones políticas e ideológicas, son una manifestación, bastante creativa, de las letras peruanas.

Las parábolas se caracterizan porque “Son relatos de la vida diaria. No son asuntos complejos ni rebuscados. Los elementos que las constituyen están tomados de experiencias cotidianas…Por eso se dice que son relatos verosímiles, no fantasiosos”.

PARABOLAS DE LUIS FELIPE DE LA PUENTE UCEDA-EXTRACTOS

LOS DOS ÁRBOLES:

Luis de la Puente Uceda

En este fragmento se puede percibir la historia del Perú. Su período de Estado Autónomo, la invasión occidental con la consecuente destrucción del Estado Autónomo y la imposición de un nuevo Estado que beneficia a una minoría en desmedro de las grandes mayorías del país. Finalmente, del deseo de destruir ese Estado de minorías para forjar un nuevo Estado y una nueva sociedad. Según Luis Rodríguez Toledo:

“El mito del árbol sagrado es una constante en todas las religiones del mundo.  El árbol aparece aquí con una connotación sacra que es representado en cuentos, tradiciones, canciones, mitos, himnos, arte e iconografía popular en casi todos los pueblos del mundo. El árbol como centro del cosmos ha sido representado en diferentes contextos y culturas lo que permite que su estudio en el mundo andino tome ciertos criterios particulares. Antes que nada, el árbol en nuestro medio debe ser considerado como el medio fundador de los mitos etiológicos. Así, innumerables cuentos y tradiciones de los andes centrales y amazónicos hacen referencia a un mito donde los humanos obtuvieron varias plantas para cultivar de un árbol mítico que ellos habían cortado, por este hecho los hombres que derribaron a este árbol sagrado fueron condenados con la mortalidad”. (Ver: http://hahr-online.com/luis-de-la-puente-uceda-y-el-mito-del-arbol1/)

Luis de la Puente Uceda

De esta manera, Luis de la Puente Uceda supo enlazar las ideas del MIR con el pensamiento mágico religioso y la cosmovisión del espacio surandino-amazónico donde se ubicó su frente guerrillero.

LOS BUENOS CONSTRUCTORES:

“Cada uno de nosotros sabe hacer adobes…Primero hay que seleccionar buena tierra (porque, por ejemplo, no se pueden hacer adobes de arena); luego, se hace barro echando agua a la tierra escogida; después, se mezcla con paja para darle mayor dureza; y así mezclados, tierra escogida, agua y paja se va echando a las adoberas o moldes, quitando lo que sobra con un badilejo para que queden bien formados…Hecha esta operación se dejan al sol. El sol es la prueba que nos muestra si estuvo buena la preparación. Seguro que los adobes mal hechos se rajan o se quiebran, quedando los buenos con los cuales construiremos la pared y edificio que deseamos…”

Luis de la Puente Uceda

Es la forma de construir un partido revolucionario. Seleccionar a los militantes debe ser el primer paso, porque la mala formación hará que, al primer problema teórico, ideológico, político o social, los militantes sin formación “se romperán”, mientras que, los mejores formados, los cuadros, “resistirán” a cualquier adversidad y serán, la base del partido.

EL PERRO GUARDIÁN:

“Existe una gran casa llena de riquezas, con abundante comida, muchos vestidos y todos los bienes que necesitan los hombres para vivir bien. Alrededor hay mucha gente hambrienta, mal vestida y enferma que desea con ansias tener siquiera alguna de esas cosas. Pero sólo pueden dar vueltas a cierta distancia de la mencionada casa, porque para cuidarla y proteger a quienes viven dentro –gozando de todo- hay un perro muy bravo que ladra a quien se acerca y da feroces mordiscos a quién se atreve a penetrar. Este es el perro guardián de la casa rica y de sus propietarios…”

Luis de la Puente Uceda

Esta parábola sirvió para explicar cómo en el Perú, existe una minoría que todo lo tiene y que todo lo goza, siendo protegida por las FFAA, la policía y la Ley, para evitar cualquier acción de los que nada tienen –que son la gran mayoría-. Así, frente a cualquier acto de protesta, inmediatamente los dueños de la gran casa envían a su perro guardián para reprimir a los posibles descontentos. Imponen el miedo y el terror. Históricamente, la oligarquía y la gran burguesía han entendido que las Fuerzas Armadas y la PNP son instituciones a su absoluto servicio y que deben proteger sus privilegios.

LAS TRES VENDAS:

“En el pueblo hay mucha gente que tiene tres vendas sobre los ojos; ellos aparentemente tienen una visión clara de las cosas, pues, estas vendas bien ajustadas sobre los ojos no le permiten ver bien; han sido los explotadores quienes se las han colocado y las sostienen fuertemente aunque el pueblo trate de quitárselas…Estas vendas son de tres colores: negra, roja y amarilla…La venda negra es la del engaño…La venda roja es la del miedo…La venda amarilla es la de la duda…”

Luis de la Puente Uceda

Así, Luis de la Puente buscó explicar que el engaño, el miedo y la duda han sido impuestas a las grandes mayorías, y que su existencia lo único que permiten es mantener la explotación y la dominación. No surgen de la nada o por generación espontánea; sino, son parte de una estrategia bien planificada, dirigida y aplicada, en contra del pueblo peruano. En la actualidad, estas vendas son impuestas desde la televisión basura a través de programas donde la vida privada se convierte en promiscuidad, generando una “opinión” que monopoliza las conversaciones de las grandes mayorías, quedando de lado los principales problemas del país.

LAS DOS CARAS:

“nuestros enemigos, los explotadores, tienen dos caras…La cara verdadera, corresponde a su condición de explotadora y opresora del pueblo: ésta sólo ve y toma en cuenta la ganancia o la renta de la tierra sin importarle la vida del trabajador; ésta manda encarcelar al campesino que considera peligroso por reclamar sus derechos; ésta pide fuerzas policiales para masacrar o apuntar con sus metralletas a campesinos indefensos; ésta es la cara brutal y feroz del explotador…Pero, los explotadores saben usar una máscara, una careta que los hace aparecer sonrientes, bondadosos y amigos de los campesinos y obreros. Dicen que gracias a ellos el campesino vive, ya que da la tierra y habilita los adelantos; ya que bautiza a sus hijos, o ya porque algún día dan unas botellas de aguardiente o unas libras de coca, también saben ofrecer reforma agraria, y repartir –vendiendo- tierras a los campesinos, o, también saben –sirviéndose del gobierno- presentar una Ley de Estafa Agraria que sólo sirve para enriquecerlos más. Con en esta máscara tratan de engañar al pueblo y hacerlo caer en sus trampas…”

Luis de la Puente Uceda

Aquí, la parábola casi no existe, es una descripción directa de la relación social entre los hacendados o terratenientes y los campesinos. Una relación de dominación y de explotación, donde el Estado –controlado por los explotadores- sólo es un instrumento político que sirve para legalizar dicha explotación. Y los anuncios de reforma agraria que hace la clase terrateniente, sólo sirven para entretener a los campesinos más, jamás serán una realidad a favor de ellos. Para inicios de la década de 1960, la Reforma Agraria dividía a los peruanos. Mientras la oligarquía y la gran burguesía se oponían a cualquier intento de democratizar la propiedad de la tierra; sectores del campesinado, el proletariado y la pequeña burguesía local, estaban a favor de su realización. El debate en la izquierda peruana era entre una reforma agraria o una revolución agraria. Los ejemplos de México, China y Cuba los dividían. Pero, detrás de ello se encontraba el otro debate: ¿cómo llegar al poder?

EL RECIÉN NACIDO:

“Cuando un niño ha recién nacido, necesita de sus padres todos los cuidados y atenciones para que viva, crezca y se convierta en hombre. A una criatura hay que abrigarla, alimentarla, no dejarla expuesta al aire libre, pues de lo contrario se nos enferma o puede morir y perderse el fruto del amor de los padres y la esperanza que representaba ese hijo para ellos…Así son las guerrillas. Estos grupos armados son hijos de las masas, del pueblo. Nacen en su seno para satisfacer la necesidad de justicia, redimir y liberar”

Luis de la Puente Uceda

Es decir, Luis De La Puente sostiene que, así como los hijos son lo mejor de los padres, los guerrilleros son los mejores hijos del pueblo porque serán ellos quienes liberen a sus padres de todos los sufrimientos. Esta relación fue muy importante para explicar la decisión política que tomó al momento de organizar su guerrilla.

LAS TRES MONTAÑAS:

“Nuestro pueblo tiene que subir tres montañas: una pequeña, una regular y otra más alta. A cada una se sube con grandes trabajos, pero una vez cubierto el camino se facilita el avance y la subida de los que vienen atrás. Después de cada una de estas montañas, de la pequeña y la intermedia, hay unas bajadas y unas pampas; no siempre se está en permanente subida, hay descensos cortos y descansos después de cada montaña. Todos nosotros, campesinos y obreros, conocemos la serie de dificultades y caprichos geográficos que ofrece la cordillera…La conciencia de nuestro pueblo tiene tres niveles: el primero es el nivel sindical; el intermedio es el nivel político y el más elevado es el nivel de la lucha armada”

De esta manera, De La Puente ilustró los tres niveles de conciencia de clase existente entre las grandes mayorías del país. Están aquellos que sólo logran una conciencia sindical, lo cual les permite luchar por sus derechos e intereses; también encontramos a aquellos que han logrado una conciencia política, lo cual los convierte en cuadros políticos preparados para esclarecer los problemas del país y producir una alternativa política y viable para solucionar dichos problemas que afectan principalmente a las grandes mayorías. Y, por último, los que logran una conciencia de lucha. Así, De La Puente buscó enlazar su accionar armado con el desarrollo de la conciencia de los pueblos.

EL CASCABEL AL GATO:

“Cierta vez los ratones organizaron un Congreso muy importante para ellos. Se trataba de discutir la forma de liberarse de un enemigo mortal: el gato. La ponencia principal sostenía que debería colocarse un cascabel o una campana al cuello; de tal forma que, cuando el gato caminara el ruido que produciría avisara a los ratones y así tuvieran tiempo de esconderse y salvarse…A esta reunión concurrieron delegados de todos los pueblos. Las discusiones eran acaloradas y violentas; los discursos elocuentes y vibrantes. Se recordaba a las víctimas del sanguinario enemigo; se pintaban los más escalofriantes cuadros sobre su insaciable voracidad; se hacían los más fervorosos juramentos de terminar de una vez por todas con tal cruel y malvado enemigo…El Congreso se convirtió en una olla de grillos por el entusiasmo y el calor de las intervenciones. En medio de la excitación el más humilde ratoncito desde un rincón pide la palabra; cuando se la conceden, dice: bueno compañeros. El debate es muy importante, pero yo quiero saber ¿quién es el que le va a poner el cascabel al gato?… Un largo y apagado murmullo siguió a su intervención; no querían encontrarse las miradas, se entornaban los ojos, se agacharon las cabezas, se mordían los labios los lenguaces, fue imponiéndose absoluto el silencio en la sala. La pregunta había caído fulminando como un rayo a los presentes. Fracasó el Congreso”.

Luis de la Puente Uceda

En el texto, el mismo De La Puente, relacionó ésta parábola con la revolución, que muchos la pregonan –hasta prostituirla- pero en realidad ninguno de ellos se atreve a realizarla. El gato es cualquier problema que atañe a un grupo o a la gran mayoría, y, mientras se discute cómo solucionar dicho problema, realmente nadie está en condiciones de hacerlo. Ya que, la discusión es sólo un pretexto para no hacer nada.

EL NIDO:

“Un árbol sano y fuerte da confianza a las aves para construir sus nidos. Y las aves le devuelven esta seguridad al árbol, limpiándolo o protegiéndolo de bichos o insectos malignos. Pero la construcción de un nido para las aves no sólo radica en asegurarse de la fortaleza del árbol, sino también en la buena construcción del nido mismo. Pacientemente irán tejiendo ramitas, pajas y plumas, hasta dar forma definitiva al nido que cobijará los huevecillos de dónde nacerán sus polluelos. En el nido seguro, los polluelos serán alimentados, y cuidados con esmero. Luego crecerán. Y con su propia fuerza, aprendida de los padres, se alejarán convertidos en otros padres. Y harán otros nidos. Y cuidarán a otros polluelos. Y así, siempre”

Dice De La Puente que, así como las aves construyen sus nidos en los mejores árboles, que les dan abrigo, alimento y seguridad. Los hombres construyen organizaciones políticas que deben ser seguras y fuertes, para que las células puedan ser el espacio donde alcancen la madures política –así como los polluelos- los militantes.

De esta forma, Luis De La Puente Uceda, utilizó la parábola para explicar sus ideas y preocupaciones políticas. Fernando Torres Millán sostiene que:

“Las parábolas pertenecen al campo de la narrativa y de la oralidad. No es lo mismo leer una parábola que escucharla. Son relatos teológicos elaborados a partir de la experiencia de la vida para ser contados y escuchados colectivamente. Así se educaba Israel escuchando, preguntando, conversando y discutiendo con los maestros. Escuchar historias y parábolas ejemplares, en donde la vida es relatada y re-creada con fines educativos constituía la «escuela pública» por excelencia en Israel. La plaza, los caminos, la posada, el taller, los pozos, la casa, la mesa, la cama; allí donde se conversa, se escucha, se discute, se ríe, se descansa y se sueña transcurre el saber parabólico. Tanto la vida como la fe, en tanto experiencia que se comunica comunitariamente se hacen relato educativo. Las parábolas pertenecen al mundo de la vida y de la fe que se relata. Esta dinámica narrativa favorece abrir la vida y la fe al horizonte utópico. Es por ello que el relato parabólico es por excelencia un relato de vida, de justicia y de esperanza. Es teología narrativa” (Ver:http://palabraviva.com.es/Contenido/Estudios/Pedagogia%20de%20las%20par%C3%A1bolas.pdf)

Así como el pueblo del antiguo Israel se educó públicamente a través de la parábola, lo que determinó una mayor comprensión de la fe y la teología, Luis De La Puente Uceda utilizó la parábola para educar en forma pública a las grandes mayorías del país, buscando una mayor comprensión de la política y la realidad del Perú. Pero, De La Puente con las parábolas no buscó convertirse en el único con la capacidad de interpretar la realidad, el único con capacidad de “hablar de los dioses”; por el contrario, buscó que las parábolas sirvan para comprender la causalidad histórica, que nada es espontáneo, sino que todo tiene una causa. En palabras de Gramsci:

“La comprensión de la real causalidad histórica tiene valor de revelación para la otra clase, se convierte en principio de orden para el ilimitado rebaño sin pastor. La grey consigue conciencia de sí misma, de la tarea que tiene que realizar actualmente para que la otra clase se afirme, toma conciencia de que sus fines individuales quedarán en mera arbitrariedad, en pura palabra, en veleidad vacía y enfática mientras no disponga de los instrumentos, mientras la veleidad no se convierta en voluntad” (Ver: http://www.gramsci.org.ar/2/4.htm)

Referencia:

De La Puente Uceda, Luis Felipe. Los Dos Árboles. Segunda Edición. Comisión Nacional de Unificación. CNU. Lima-Perú. 1980.

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