La alianza Perú-EE.UU.: ¿Honor o condena?

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EEUU DECLARA ALIADO A PERU

Jorge Perazzo,

La reciente designación de Perú como «aliado especial» de Estados Unidos fuera de la OTAN no es motivo de celebración NI UN HONOR, es una sentencia contra nuestro pueblo, es una CONDENA que sella nuestra sumisión como colonia moderna, es el sello de aprobación imperial a décadas de saqueo, corrupción e impunidad.

La visita de Marco Rubio al Perú anunciada para febrero de 2026 no es un gesto diplomático: es la ceremonia de consagración de un país que acaba de aceptar, en público y sin reservas, convertirse en colonia de operaciones del extractivismo norteamericano.

Lo que esta alianza realmente significa:

Trump no está reconociendo a Perú como aliado, está reconociendo a la mafia que nos gobierna. Es una confirmación de que nuestros políticos corruptos han sido fieles sirvientes al modelo que impone el imperio.

Un aval a los partidos que controlan todos los poderes del Estado, a las leyes que protegen la corrupción y castigan al pueblo. Una complicidad a los casos archivados de corrupción de los políticos que hoy buscan reelegirse. Un aval al régimen actual que legisla para facilitar el crimen mientras criminaliza la protesta. Un aval a los reeleccionistas.

Esta alianza confirma que nuestros gobernantes han sido leales…pero no al pueblo peruano, sino a las empresas extractivistas extranjeras que se llevan nuestros recursos bajo contratos-ley intocables, sin pagar impuestos justos, sin respetar el medio ambiente, sin generar desarrollo real.

Trump, con su régimen similar de favoritismos y corrupción, reconoce a la casta gobernante como fieles servidores: aquellos que archivan casos de corrupción y permiten que políticos imputados se reelijan para perpetuar el control.

Esta alianza es una confesión de parte: confirma que nuestros gobernantes han sido leales guardianes de los intereses extractivistas estadounidenses. Mantienen contratos-ley que atan al Estado, impidiendo cualquier modificación en tributación, regulación ambiental o control de recursos. Nos condenan a ser meros consumidores de productos importados, harina, aceite, soya (pollos), mientras liquidan nuestra industria nacional, agroindustria andina y producción autóctona.

Es el mismo modelo colonial que ha centralizado todo en ciudades como Lima, abandonando las economias en el campo andino, asi como los centros de salud rurales y la educación, generando migración masiva de jovenes a urbes ya insostenibles.

Esta alianza premia a la oligarquia y empresas subsidiarias occidentales para seguir enriqueciendose con los salarios precarios de millones de peruanos y faciles concesiones para extraer minerales, recursos pesqueros y hasta agroproductos costeños exoneradas de impuestos y para consumo norteamericano.

¡No nos engañemos! Esta «alianza» es contra el pueblo peruano. Reproduce el estado colonial que mantienen la centralización, el extractivismo y la dependencia, mientras abandonan las comunidades, la educación rural, la salud y la agroindustria andina.

Perú no es aliado de EE.UU.: ¡el régimen sí lo es!
Y esa alianza tiene un solo objetivo: asegurar que nunca cambiemos el modelo.

Trump no protege al Perú; protege a la élite corrupta que le sirve y no dudara en promover candidatos suyos en las próximas elecciones para mantener privilegios.

Esta no es una alianza del pueblo peruano con Estados Unidos. Es una alianza de la élite peruana corrupta con el imperio norteamericano contra el pueblo peruano.

Es denominado aliada porque garantiza: Contratos ley que amarran al Estado a contratos injustos beneficiando a las empresas extractivistas y por mantener el Estado constitucionalmente como SUBSIDIARIO sin industria estratégica nacional promotora y reduciendo a la población a consumidores y de servicios.

Estados Unidos no necesita un Perú soberano, necesita gobiernos dóciles que se arrodillen ante la Doctrina Monroe

Esta designación anticipa lo que ya vimos en Honduras, en Colombia, en Venezuela, en Argentina: amenazas miliares, intervencionismo abierto, aval a candidatos de derecha que defienden los intereses imperiales, reelecciones pactadas para perpetuar la oligarquía y mafias dominando el Estado y garantizar la imposición de la vieja Doctrina Monroe: “América para los Americanos”.

Una vez mas oportunidad para luchar y defender por una patria soberana y denunciar esta alianza como lo que es: traición a los intereses nacionales.

El Perú no puede seguir siendo el patio trasero de ningún imperio. Nuestros recursos son nuestros. Nuestro destino es nuestro.

La visita de Rubio, un actor clave en la política exterior estadounidense hacia América Latina, sirve para blindar este sistema. Su respaldo es un mensaje claro a las élites políticas peruanas: la continuidad del modelo extractivista y del estado subsidiario cuenta con el beneplácito del poder hegemónico.

Es un reconocimiento a un régimen que ha sido un aliado incondicional en la aplicación de las recetas neoliberales más extremas, las cuales han desmantelado la capacidad industrial del Estado, lo han relegado a un mero espectador subsidiario y han precarizado absolutamente la vida de la mayoría de la población, acelerando el abandono del campo y la expansión de ciudades saturadas de mano de obra informal.

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