Irán: soberanía, resistencia anticolonial y el límite del poder imperial

Spread the love

VOCES POR LA DESCOLONIZACIÓN

Jorge Perszzo,

Hoy no hablamos simplemente de un conflicto militar.

Hoy hablamos de un proceso histórico que comenzó hace más de 70 años.

Hablamos de soberanía. Hablamos de colonialismo. Y hablamos de un país que decidió no obedecer.

Cuando en 1953 fue derrocado Mohammad Mosaddegh por una operación impulsada por potencias occidentales, quedó claro el mensaje: ningún país podía controlar su petróleo si eso afectaba los intereses del poder imperial.

Pero en 1979 ocurrió algo que cambió el curso de la historia: la Revolución Islámica de Irán.

1979: la ruptura con el orden colonial

La revolución no fue un accidente religioso. Fue una ruptura política con un régimen subordinado a Estados Unidos.

Intelectuales como Ali Shariati (sociólogo iraní, considerado guía intelectual de la Revolución islámica iraní​) plantearon que el islam podía convertirse en una ideología de liberación frente al colonialismo cultural.

Historiadores como Ervand Abrahamian (historiador y activista marxista-leninista iraní nacionalizado estadounidense.) han mostrado cómo la revolución tuvo raíces sociales profundas, antioligárquicas y antiimperiales.

Irán dijo: Nuestros recursos son nuestros. Nuestra cultura no se negocia. Nuestro sistema político no será impuesto desde fuera.

Cuatro décadas de asedio

Desde entonces, sanciones, bloqueos, amenazas. El mensaje siempre fue el mismo: sométanse. Pero no ocurrió.

Las sanciones terminaron fortaleciendo una economía de resistencia. Especialitas de Occidente han señalado que el problema central con Irán es su negativa a integrarse subordinadamente al sistema de seguridad occidental.

No es una guerra por democracia. Es una disputa por autonomía estratégica.

La arquitectura regional del control

Los llamados Acuerdos de Abraham consolidaron una alianza regional alineada con Estados Unidos e Israel.

Teherán dijo, esto no es diplomacia. Es la institucionalización de una arquitectura de control. Mientras varios gobiernos árabes optaron por normalizar relaciones bajo paraguas occidental, Irán mantuvo una línea de confrontación abierta con el orden geopolítico dominante.

Multipolaridad o sometimiento

La incorporación de Irán a espacios como BRICS y sus alianzas con China y Rusia muestran que el conflicto no es solo regional. Es parte de la disputa global entre hegemonía unipolar y mundo multipolar.

Irán no se define como actor aislado. Se define como nodo de resistencia en un reordenamiento mundial.

El conflicto actual: ¿fase culminante?

Lo que hoy presenciamos no es un episodio aislado. Es la acumulación de décadas de confrontación. Desde la narrativa iraní, esta no es una guerra opcional. Es una guerra defensiva por supervivencia política y civilizatoria.

Y con objetivos precisos: Preservar su sistema. Preservar su identidad. Preservar el control sobre sus recursos.

Para los iranies, destruir ese proyecto implicaría intentar borrar una civilización política que se ha consolidado durante más de cuatro décadas.

Y aquí está el punto central: Si el poder imperial no logró revertir el proceso desde 1979 con sanciones, aislamiento y presión diplomática, ¿podrá hacerlo ahora sin provocar una transformación mayor del equilibrio regional?

Punto de quiebre para Medio Oriente

Esta confrontación puede alterar profundamente el tejido político de la región. Se pone en evidencia los límites del poder coercitivo occidental. Se abre la posibidad que se reconfiguren alianzas. Y puede acelerarse la transición hacia una estructura multipolar.

Ojo: Pero también implica riesgos enormes: escalada regional, crisis humanitarias y polarización más profunda. Incluso una confrontacion nuclear.

Lo que está en juego no es solamente Irán. Es el modelo de soberanía en Medio Oriente.

Iran pone a prueba que un país del Sur Global puede sostener una política independiente frente al poder dominante sin ser permanentemente presionado.

Lo que ocurra ahora no solo impactará a Teherán. Impactará la arquitectura completa del Medio Oriente y el debate global sobre colonialismo, soberanía y multipolaridad.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *