El mundo con Donald Trump en el gobierno de EUA (El último hegemón)
Mario Enrique La Riva Málaga
Donald Trump ha llegado al poder en los EUA, donde bajo la promesa de hacer EUA grande otra vez es la causa fundamental por la que ha ganado para buena parte de los electores en ese país. Sin embargo, su mercadotecnia electoral ha estado plagada de expresiones racistas y supremacistas occidentales, lo que tendrá que ser morigerado si quiere empezar a apagar incendios que podrían querer realizar, de manera abusiva, quienes compartan estos extremos publicitados.
Enfoque hacia adentro
Hacer EUA grande otra vez supone fortalecer las capacidades innovativas y creadores de la ingeniería, tecnología y ciencia de origen y fuente estadounidense, por lo que todas las metodologías para realizarla serán desplegadas, esperando que eso impacte rápidamente en buena parte de la población, no necesariamente las más necesitada.
…es un hecho concreto que las armas son un gran negocio en los EUA…
Aún así no debemos olvidar que para mala suerte de ensueños pacifistas que pudieran tener alguna parte de la población de EUA, es un hecho concreto que las armas son un gran negocio en los EUA y que no pueden desembarazarse de esa carga que los aleja de cualquier objetivo de real pacifismo o al menos virulencia de su natural violencia, tanto interna como exteriormente.
Acción global
Por declaraciones durante la campaña electoral, Donald Trump ha declarado que China es su principal antagonista y que a la vez sostiene que Putin es respetable. Es claro que su potenciamiento militar va a estar enfocado en superar a China y potenciar su confrontación con China en el mediano plazo. Esperando que haga algunos pasos para amortiguar amistosamente con Rusia, detrás de eso puede también existir una sombra de racismo a favor de los «caucásicos» en contra de los «asiáticos»
En su agenda está el retirarse de los «problemas militares» con Europa, lo cual lo dejará con una debilidad en el frente occidental, con consecuencias geopolíticas pero que para el interés del plan de Trump es un problema menor, dada la zona pequeña de decisiones que implica Europa actual.
El plan de Trump para el resto del mundo (tal y como entiende, supremacistamente, el resto del mundo) es garantizarse fuente de recursos estratégicos, para lo cual las múltiples colonias de la mancomunidad británica y la francofonía pueden ser aliados sostenibles y seria una porción de interés respecto del resto de su interés en Europa. Respecto de los otros países de América su reto es no hacerse muchos problemas y empezar un plan tipo alianza para el progreso en función de convertirlos en mercado seguro de sus productos de tecnología más o menos vendible, bajo presión comercial, además de franquicias y asegurarse un mercado para sus armas..