Por Serafín Mondragón Juárez.

Expositores sobre la vigencia de la revista Amauta en el centenario de su fundación en la Casa Museo J.C. Mariátegui.
El 24 de setiembre se realizó una exposición sobre la historia del pensamiento político y social en el Perú, con un fuerte enfoque en el centenario de la revista Amauta fundada por José Carlos Mariátegui, el problema indígena y la evolución de las élites y el Estado peruano desde el siglo XIX hasta principios del siglo XX, en la Casa Museo José Carlos Mariátegui con la participación de los intelectuales Miguel Aragón, Osmar González y el ex sindicalista Valentín Pacho.
Entre las principales conclusiones de sus planteamientos enfatizaron que las revistas históricamente no solo difunden textos o libros, sino que actúan como expresiones ideológicas, políticas y sentimentales de grupos intelectuales. A diferencia de las publicaciones modernas, las revistas de antaño nacían de grupos con una visión compartida y, frecuentemente, terminaban derivando en partidos o movimientos políticos. Amauta es el ejemplo cumbre de esta relación intrínseca en el rol de la revista en la formación del pensamiento político Se reveló la dolorosa ausencia de una verdadera nación y de un «mediodía nacional» consolidado. El Perú era un país fragmentado con una gran exclusión de la población mayoritaria. Mariátegui comprendió que atender el problema del indio era resolver el problema de la nación. El país estaba desconectado internamente, combinando rezagos feudales con capitalismo primario-exportador.

Tras la reconstrucción nacional y la caída de Cáceres, se consolidó un sistema político elitista (1895–1919). Un régimen donde solo los propietarios y alfabetizados tenían voz y voto, excluyendo formalmente a las grandes masas indígenas de la lucha por el poder. Las haciendas funcionaban como feudos independientes donde el poder del Estado terminaba en sus linderos, y se justificaba la opresión indígena bajo prejuicios de superioridad racial. El racismo y el gamonalismo en pleno desarrollo, resaltar a Santiago Giraldo, intelectual puneño que fundó la revista El Indio en 1903, antes de la llegada oficial del marxismo al debate nacional utilizaba la vía legal —ayudando a presentar memoriales y quejas— para defender a los indígenas contra los abusos de los subprefectos y terratenientes, siendo pionero en el indigenismo crítico. Se mencionan movimientos como la Asociación Pro-Indígena (creada en 1909) y su boletín El Deber Pro-Indígena, que también confiaban en la reforma legal y la educación como motores de cambio.
Las publicaciones anteriores veían al indígena desde una perspectiva humanitaria, filantrópica o legal, pero carecían de profundidad económica y política. Amauta logró conectar la problemática indígena con la estructura económica (la tierra), la lucha política y el marxismo. Amauta no fue solo una revista local, sino una tribuna vanguardista influenciada por el mundo de la posguerra y la Revolución Bolchevique de 1917, proyectando el pensamiento peruano hacia una reflexión globalizadora. Se produce el salto histórico con Amauta y Mariátegui.
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